Para todos aquellos imbéciles fachapobres que añoran al
genocida gallego con voz de pito solo hay que recordar un número: 200.000.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
Que en pleno siglo XXI y en una supuesta "democracia avanzada" la infame asociación “Abogados Cristianos” sea legal y sobre todo que pueda poner a su servicio la Justicia colapsando los juzgados con sus infundadas y delirantes acusaciones debería ser objeto de estudio en todas las facultades de Derecho.