Como a veces una imagen vale más que mil palabras, ahí va la mejor definición posible de esos idiotizados fachapobres:
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
Como a veces una imagen vale más que mil palabras, ahí va la mejor definición posible de esos idiotizados fachapobres:
No quieren controlar los alquileres, les encantan los desahucios incluso de ancianos o niños, recortan la sanidad pública, cierran escuelas, asfixian a la universidad pública, no quieren subir el salario mínimo ni las pensiones, no quieren que que nadie se divorcie o se case con quien ame, quieren que todos trabajemos de sol a sol por una miseria sin ningún tipo de derechos laborales, quieren meter en la cárcel a las mujeres que aborten, no quieren tomar medidas contra el cambio climático, se ríen de las víctimas de la DANA o de las muertes en las residencias, aumentan las listas de espera sanitaria hasta el infinito, roban a manos llenas allí donde pueden...
Una democracia no sirve de nada si los ciudadanos, los votantes no entienden que es lo que están votando. Y eso es lo que ocurre con los desgraciados fachapobres, seres en la práctica semideficientes mentales que votan a favor de que les quiten (a ellos y al resto de los ciudadanos) esos insustituibles servicios sociales que nos permiten a todos una mínima calidad de vida y sobre todo nos mantienen lejos de la ruina económica y alejados de la tumba.
Es muy bueno que reciclemos, que consumamos menos, que comamos menos carne, que no cambiemos cada año de móvil, que andemos más y también en bici y coger el autobús y el metro y no ir a comprar el pan en nuestro vehículo privado.