Una ex-miembro de la secta del Opus Dei acaba de publicar un revelador libro en el que describe sus experiencias durante la década en la que estuvo psicológicamente secuestrada por esos manipuladores con alzacuellos, delincuentes que en cualquier sociedad mínimamente avanzada deberían estar ilegalizados y sus dirigentes cumpliendo condena por todo tipo de abusos y torturas no solo psicológicas sino también físicas.


















