Aunque los creyentes afirman que en la religión todo es
amor, el más leve análisis racional muestra que la religión es simplemente una
forma muy efectiva de control mental, un control basado en la ignorancia del
creyente y en el miedo a ser castigado por una entidad omnisciente y
todopoderosa ¡el gran dictador galáctico! a no ser que por supuesto se le rinda
servil pleitesía a esos autodenominados mediadores de lo divino, farsantes sin
escrúpulos cuya única obsesión en parasitar al siempre ignorante rebaño
religioso mientras se le mantiene dócil y manipulable para los dueños del poder
continúen explotando como siempre a una ciudadanía apática y aborregada.


















