La imbecilidad de los católicos no parece tener fin, porque
que en pleno siglo XXI los polacos hayan decidido construir una estatua de 55
metros de altura ¡más que el ya de por sí delirante cristo de Rio de Janeiro! para
rendir homenaje al delirante mito de la copulación entre una mozalbete judía y
una entidad extraterrestre en forma de paloma tiene delito.



















