En el delirante universo de la religión existe un misterio incognoscible ya que, aunque la Humanidad se lleva enfrentando a gravísimos problemas, calamidades y terribles sufrimientos desde hace milenios, la siempre caprichosa trinidad judeocristiana únicamente se dedica
a curar las hemorroides de viejas monjas o a hacer trampas en sus exámenes de
matemáticas a los nietos analfabetos de piadosas abuelas, tal y como muy ácida pero también muy racionalmente muestra en el siguiente video el genial Tim Minchin.




















