El economista Robert Reich desmonta
el principal mito de la religión neoliberal: ese que afirma (sin prueba alguna por cierto) que el "libre mercado" no necesita
para nada al siempre ineficaz y esclerótico estado.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
Esta semana supuestamente santa tiene un único y real milagro: el sacar a la calle a los más estúpidos descerebrados miembros de una especie a la que le viene muy grande el apelativo de sapiens, tal y como demuestran muy claramente las siguientes fotografías: