El problema de dejar que miserables explotadores dirijan la
actual sociedad es que se vienen arriba y dentro de su criminal comportamiento “entienden”
(ellos que nunca se han tenido que levantar a las 5 de la mañana para coger dos
cercanías y tres autobuses para llegar dos horas después al trabajo) que los
curritos, esos desgraciados pobres de necesidad que se dejan la vida para
intentar conseguir un salario de miseria para cubrir (aunque sea mínimamente)
sus necesidades básicas, sin lujos y mirando hasta el último euro para no
acabar viviendo debajo de un puente como otro vagabundo más, son unos imbéciles
integrales que no conocen la única solución a los problemas del mundo moderno:
ganar mucho más dinero.



















