Una de las más constantemente absurdas afirmaciones de los religiosos es
que este vasto e inmenso Cosmos que nos rodea fue creado para solaz y
beneficio de esos insignificantes monos sin pelo que vivimos en el minúsculo tercer
planeta solar, aún cuando solo nuestra galaxia tiene más de 100.000 millones de estrellas y parece ser que existen al menos otros dos billones de galaxias en el Universo observable.


















