Uno de los principales argumentos de creyentes es que debemos no sólo respetar sus absurdos mitos prehistóricos, sino que además también debemos
caer rendidos y hasta extasiados ante su supremo argumento: ellos sienten a su dios y
muchas veces además conversan con él.
En este mundo supuestamente desarrollado se da una más que curiosa paradoja. Por una
parte si tu vecino te comenta en el portal de tu domicilio que siente la
presencia de las duendes y elfos, muy seguramente a lo más que puede optar es a recibir
una cortés pero más que forzada sonrisa de asombro para acabar siendo el hazmerreír de las juntas de propietarios; si tu
hijo te asegura muy seriamente que los libros de Harry Potter son su guía moral
sobre los que se apoya en su comportamiento diario te preocuparías sobremanera y
si al pasar la pubertad no abandona tan estúpido comportamiento muy seguramente
acabarás decidiendo llevarle por su propio bien y por tu paz mental a un psicólogo o incluso a un psiquiatra, puesto
que es más que evidente que algo se ha detenido o se ha roto durante su
desarrollo intelectual; si en una reunión tu jefe asegura con total rotundidad que
toma sus decisiones bajo el consejo de un chamán que invoca los espíritus de sus ancestros muertos no tardarás en ponerte a la faena de enviar currículos a troche y moche porque es evidente que la más que previsible debacle
empresarial te dejará más pronto que tarde en el paro y sin haber cobrado las últimas 3 ó 6 nóminas.
Sin embargo y muy curiosamente, si esas mismas personas indican que sienten la
presencia de la divinidad en forma de cocodrilo o paloma fornicadora, que esa insultante Biblia llena de asesinatos y genocidios de pobres
inocentes les guía en su comportamiento moral diario o si toman decisiones bajo la
atenta mirada de la zarza ardiente, del dios elefante o del profeta pederastas se produce un más que increíble milagro,
puesto que ese majadero demente deja instantáneamente no sólo de ser considerado un pobre
enfermo mental necesitado de compasión y experto tratamiento médico sino que alcanza un estatus superior que le puede llevar a las
más altas cotas de reconocimiento familiar, social y hasta político.
Y es este y no otro el grandísimo peligro de la religión, que es capaz de convertir a los más delirantes desequilibrados necesitados de tutela judicial y tratamiento psiquiátrico en ejemplos paradigmáticos de una sociedad que en realidad está podrida intelectualmente hasta
la médula.




Sabemos donde est el cuerpo de Elvis preyler. Sabemos que los restos mortales de San Juan Bautista fueron localizados en Macaronte, también los de San Esteban el protomartir, en las excavaciones de Santa Elena se localizaron ñas tres cruces del Calvario, y el título Inri, pero ni rastro del cadáver de Jesús. Si Cristo no resucitó donde está su momia o su esqueleto? Hasta ahora ningún racionalista me ha logrado explicar porqué el cuerpo de Jesús no apareció nunca.
ResponderEliminar¿De verdad éste más que penoso “argumento” te sirve para afirmar que el nazareno demente subió al cielo?
EliminarNo sé si sabrás que no conocemos dónde está ahora la tumba de muchos hombres y mujeres célebres, que fueron importantes en alguna medida a lo largo de la Historia. Por ejemplo: Genghis Khan, Colón, Cleopatra VII, Mozart, etc. etc. etc.
Y además hay otra explicación racional. Que el llamado Jesucristo no fuera más real que otros dioses nacidos de vírgenes. Porque según tu argumento entonces Horus (Egipto, de Isis), Mitra (Persia), Krishna (India, de Devaki), Atis (Frigia), y Huitzilopochtli (mexica) fueron también seres “reales” ya que no conocemos sus tumbas.
Sobre este asunto cualquier persona con una mínima capacidad de análisis y reflexión (algo imposible para los infectados por el virus del cristianismo) solo puede concluir que eso de la resurrección del pobre loco (en caso de haber existido) es tan “verídica” como que a su muerte se abrieron los cielos, hubo un terremoto y los muertos de Jerusalén pulularon como zombis por las calles de la ciudad. Un evento que “curiosamente” nadie (ni romanos ni judíos) plasmó ni oralmente ni por escrito, a pesar de que de haber sido cierto hubiera hecho tirarse al mar a los legionarios romanos locos de pánico y haber destruido las bases mismas del Imperio.
Por lo que solo queda concluir (utilizando esa Navaja de Ockham que solo conoce el pobre monje franciscano que la plagió de los griegos) que todo ese ya gastado asunto es el delirante resultado de la fanática locura de esos evangelistas de los que nadie sabe nada y que los cristianos se inventaron hasta el nombre.
Y ahora recuerdo que este tan infantil “razonamiento” tuyo puede todavía ser más delirante. Porque como tampoco se conoce la tumba de la famosa adúltera judía, entonces es cierto que subió al cielo en CUERPO y alma y lleva ya 2.000 años respirando, comiendo y defecando en esas alturas sagradas.
EliminarEn resumen, que nunca dejaré de sorprenderme de la prepotente ignorancia con la que los religiosos en general y los cristianos en particular van por el mundo. Y lo peor es que tenéis derecho al voto, en un mundo tan complejo como el actual ¡y así nos luce el pelo!
Por cierto te informo sobre el tema de Elvis, que otros pobres idiotizados creyentes afirman de manera similar a los cristianos que su “dios” sigue vivo.
ResponderEliminar