Quizás no haya criminal más miserablemente desalmado que aquel que deja morir a su propio hijo por su arrogante analfabetismo, tal y como ha pasado recientemente en Italia.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
Quizás no haya criminal más miserablemente desalmado que aquel que deja morir a su propio hijo por su arrogante analfabetismo, tal y como ha pasado recientemente en Italia.
En el tema de las vacunas siempre queda un nunca resuelto y peligroso debate acerca de su obligatoriedad en contraposición a la supuesta "libertad" de los padres para decidir, aunque se errónea y hasta criminalmente sobre sus hijos.
Que en pleno siglo XXI y en una supuesta "democracia avanzada" la infame asociación “Abogados Cristianos” sea legal y sobre todo que pueda poner a su servicio la Justicia colapsando los juzgados con sus infundadas y delirantes acusaciones debería ser objeto de estudio en todas las facultades de Derecho.
La chirigota callejera Los Barbapastas del carnaval de Cádiz borda esta ácida crítica sobre el vomitivo sistema político español.
Continuamente se nos publicita que a diferencia de la medicina científica, las "medicinas" naturales y la homeopatía son sanas, seguras y no tienen contraindicación alguna. Pero como en realidad estas medicinas holísticas no tienen efecto terapéutico demostrado (salvo el placebo), mientras la enfermedad sea leve o pasajera se puede mantener el engaño de estos vacuos "tratamientos". Pero desgraciadamente, cuando nos enfrentamos a enfermedades graves, esas que de verdad ponen en riesgo la vida de las personas, el uso de estas supuestas terapias no puede acabar más que en tragedia.