Los mayores fondos de inversión del mundo, como BlackRock, Vanguard o Blackstone, gestionan billones de dólares y diversifican sus carteras invirtiendo en miles de empresas simultáneamente. Esto provoca que, en muchos casos, una misma firma financiera posea de forma paralela acciones en empresas inmobiliarias y de gestión de deuda en España, y en empresas de la industria de armamento de todo tipo.





















