Pues sí señores, según los
"expertos en control de masas",
David Icke and
Fritz Springmeier la ceremonia de apertura de los recientes
juegos olímpicos de Londres no ha sido nada más y nada menos que una tapadera
para que la sociedad secreta de los
Illuminati pudiera
acceder eficazmente a personas de todo el mundo con el fin de poder llevar a
cabo un espectacular y tenebroso ritual satánico con el que
poder manipular a millones de seres humanos en todo el planeta mediante el
manejo de los campos energéticos que afectan a los seres humanos sin que seamos
conscientes de ello. Anonadado estoy porque yo ya había notado estos últimos días una falta de campo magnético en mi ser inexplicable hasta ahora.
El propio Icke en la
siguiente entrevista radiofónica realizada
recientemente lo explica. Bueno en realidad no explica nada, pues dentro de su
absoluta confusión mental (no sabemos si auténtica o únicamente una simple pose
para inducir a incautos de las conspiraciones para que compren alguno de sus
múltiples libros en donde desgrana sus increíbles paranoias) es incapaz de
articular un discurso mínimamente coherente. Juzguen ustedes.
Así, el diseño de las dos mascotas de las olimpiadas
se han basado intencionada y malévolamente en personajes de las películas
de terror de
Wes
Craven.
Las luces del estadio olímpico
londinense
tienen forma piramidal que es un
elemento clave identificador de las logias masónicas de las que los Illuminati
derivan.
El propio logotipo de los juegos
presenta una figuras irregulares que
parece ser que recuerdan a la palabra inglesa "zion", es decir, Sión
o judío. Analogía que parece ser que también irritó al siempre susceptible y
visceralmente antisionista y antijudio presidente iraní.
En resumen ya sólo queda esperar que
la ceremonia de clausura haya cerrado el círculo de control para que así todo el
poder de los Illuminati se nos muestre en su máximo esplendor. Ansioso quedo.
P.D. a 30/10/2012
Nuestro ínclito
David
Icke ha sido capaz de reunir en el estadio de Wembley a una multitud de
individuos, que no se si calificar de ignorantes o de sujetos muy aburridos,
que han sido capaces de escuchar durante horas la absurda y alucinada verborrea
sobre reptiles alienígenas que nos pastorean como a ovejas, iluminati
manipuladores de mentes y demás sandeces conspiranoicas salidas de la locura de
este incalificable individuo, que parece vivir permanentemente bajo los efectos
de psicotrópicos de altísima potencia. En resumen que el mundo parece cada vez
más loco y los psiquiatras sin hacer su trabajo.