En un mundo en donde las multinacionales destruyen sin
remordimiento alguno bosques y selvas, contaminan ríos, lagos y océanos,
expolian los recursos naturales y demás tropelías contra la naturaleza y el medio
ambiente resulta que la presión de cientos de estúpidos fans de la saga de
Harry Potter han conseguido que se desvíe de su ruta proyectada un cable
eléctrico.


