El fascismo siempre empieza con la
persecución al disidente, con las agresiones de 4 descerebrados, con la quema
chabolas de inmigrantes y demás “reacciones naturales” de fanáticos descerebrados
que por supuesto siempre son toleradas y hasta justificadas (como es el caso
del grandísimo hijo de la fruta del alcalde ovetense), para luego ir a más.




















