Un tal padre Chad Ripperger, exorcista colegiado de la “Santa” Iglesia Católica ha declarado en su podcast que el objetivo del relato sobre los extraterrestres es «suplantar el cristianismo».
Y la “prueba” de lo taimados que son los extraterrestres es que según este estúpido exorcista un número significativo de personas que dicen haber sufrido experiencias de abducción extraterrestre o haber visto ovnis afirman que, tan pronto como invocan el nombre de Cristo, los extraterrestres desaparecen, esfumándose en el aire ¡Si es que el Maligno está siempre inventando forma de confundir al cristiano rebaño!
Además, numerosos colegas del exorcistas han relatado haber visto cómo el rostro de personas poseídas se transformaba en formas similares a las de los extraterrestres, con una gran frente y grandes ojos, mientras el demonio que habitaba en la persona se refería a sí mismo como un «Gris» ¡Vamos que el famoso ET está al servicio de Lucifer!
También un tal monseñor Stephen Rossetti, exorcista de la Arquidiócesis de Washington ha afirmado que los demonios pueden disfrazarse de extraterrestres u ovnis.
En resumen, que es evidente que toda estupidez es capaz de colarse en la delirante mente de un verdadero cristiano, lo que me hace reafirmarme en mi certera convicción de que tiempo llegará en donde estos fanáticos con sotana serán profesionalmente medicados por su propia salud y para tranquilidad del resto de los que usamos adecuadamente nuestro prodigioso cerebro de primate.




La idea de relacionar el fenómeno ovni con Satanás y los demás surgió en el protestantismo fundamentalista de EEUU en los años 70. El historiador y teólogo evangélico César Vidal abordó el fenómeno OVNI desde una perspectiva teológica y de apologética protestante en su libro OVNIS Cual Es La Verdad? publicado en 1992.Sus argumentos y conclusiones principales incluyen:Origen espiritual y demoníaco: Rechaza la procedencia extraterrestre o interplanetaria. Vidal argumenta que los avistamientos y supuestos contactos están relacionados con el ocultismo y fenómenos espirituales engañosos, vinculándolos a manifestaciones demoníacas.El movimiento mesiánico y sectario: En el contenido de su obra, advierte que gran parte de la "ufología" y las creencias en "contactados" operan de manera similar a las sectas y movimientos pseudorreligiosos, desviando la atención de la fe cristiana.Naturaleza del fenómeno: Descarta la idea de visitantes biológicos de otros mundos, posicionándose en contra de las explicaciones científicas o ufológicas tradicionales, clasificándolas en su lugar dentro de los engaños de la Nueva Era.
ResponderEliminarDesde el punto de vista de la lógica y del racionalismo, creer que los extraterrestres nos visitan es algo infinitamente más plausible (aunque también es altamente improbable) que creer que una zarza ardiente envió a una paloma sideral a violar a una jovenzuela judía para generar un híbrido humano-celestial.
EliminarEl cardenal del siglo XV que defendió la tesis de la pluralidad de mundos fue Nicolás de Cusa (1401-1464). En su célebre obra filosófica y teológica De Docta Ignorantia (1440), planteó una cosmología revolucionaria que rompió con el modelo aristotélico tradicional y anticipó ideas de la astronomía moderna.Claves de su pensamiento cosmológicoEl universo carece de centro fijo: Para el cardenal, el universo es físicamente interminable (aunque no infinito en el mismo grado que Dios). Al no tener límites definidos, la Tierra no ocupa el centro del cosmos ni el Sol es el eje absoluto, relativizando por completo las posiciones espaciales.Movimiento terrestre: Sostuvo que la Tierra se mueve y que no lo percibimos porque el movimiento solo se nota en comparación con puntos fijos que no poseemos en el espacio.Pluralidad de mundos habitados: Nicolás de Cusa argumentaba que el universo está poblado en todas sus partes. Consideraba que otras estrellas, planetas, el Sol y la Luna albergan sus propias regiones y habitantes, los cuales reflejan la infinita potencia creadora de Dios.Dignidad cósmica: Rechazó la idea medieval de que la Tierra fuera el lugar más corrupto o innoble del universo. Para él, ninguna región celeste es inherentemente más perfecta que otra; todos los mundos participan de la misma armonía divina.A diferencia de pensadores posteriores como Giordano Bruno (siglo XVI), las ideas de Nicolás de Cusa no fueron perseguidas como heréticas, sino que las desarrolló plenamente integradas dentro de su alta posición en la jerarquía de la Iglesia católica.
EliminarPues no se como este Nicolás de Cusa no acabó como Galileo o peor aún como, Giordano Bruno porque según tu indicas estaba a un pequeño paso de la herejía.
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