Porque solo así se puede entender que dentro de la terrible calamidad asociada al reciente terremoto en Venezuela en donde cientos de edificios han colapsado matando a miles de personas, unos cuantos analfabetos que estaban rezando aborregadamente en ese fatídico momento en una iglesia evangélica afirmen sin pudor intelectual alguno y de la manera más ofensiva para los que lo han perdido todo, muertos incluidos que
“Dios quiso que nos salváramos”
Porque como bien sabe la Psicología el ser humano tiene una tendencia innata a creerse que todo lo que ocurre a su alrededor ha sido dispuesto en su beneficio, aunque como en este caso muchos de los supervivientes hayan visto que ahora el edificio donde moraban es un montón de cascotes gracias a ese “misericordioso” dios que les ha dejado en la más absoluta indigencia.



El 31 de enero de 1906, un terremoto de magnitud 8.8 sacudió las costas del Pacífico y generó un tsunami que amenazaba con arrasar Tumaco. Ante la inminente catástrofe, los habitantes acudieron a la parroquia en busca de la ayuda de los frailes agustinos recoletos Gerardo Larrondo y Julián Moreno. Tras consumir las hostias del sagrario, Fr. Gerardo tomó la Hostia Magna y, con el Santísimo en sus manos, guió a la comunidad hacia la playa. En un acto de profunda fe, elevó la Eucaristía y trazó el signo de la cruz en dirección al mar. La gigantesca ola, que avanzaba con gran fuerza, se detuvo inesperadamente y comenzó a retroceder, salvando así la vida de toda la población.
ResponderEliminarAlfonso
ResponderEliminarSi de verdad crees que
"La gigantesca ola, que avanzaba con gran fuerza, se detuvo inesperadamente y comenzó a retroceder, salvando así la vida de toda la población."
tengo que decirte que eres el ejemplo más palpable del argumento (más que demostrado por cierto) de que los cristianos sois seres absolutamente idiotizados que, primero por vuestro propio bien y después para tranquilidad del resto de ciudadanos racionalistas deberíais estar tutelados por un juez de menores mentales.
Porque así va el mundo, dejando votar a ¡lo siento pero es la cruda realidad! a semideficientes mentales profundos que no han abandonado esa feliz, pero triste edad que cuando llegan a la mayoría de edad , una época para convertirse supuestamente en seres adultos que deben decidir sobre sus vidas y lo que es peor lo que es mejor para el conjunto de la sociedad siguen en los 5 años mentales.
Así que te recomiendo que antes de dejar constancia cibernética de tu evidente discapacidad mental deberías acudir a un profesional colegiado para intentar dejar de alucinar.