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PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

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23 de junio de 2026

La curiosa y más que ofensiva forma que tienen los dioses de actuar

Miles
de millones de ignorantes de todo el mundo ruegan, oran y se humillan ante las más diversas deidades en busca de satisfacer sus más que patéticos deseos, sin darse cuenta de que en el caso de existir algún tipo de divinidad estos seres supuestamente todopoderosos deberían ser reos de cárcel bajo cualquier legislación mínimamente avanzada por cometer los peores crímenes contra la Humanidad.

Porque unos dioses que supuestamente conceden ridículos deseos a personajillos más que egoístas como conseguir un trabajo, curar las hemorroides, hacer que alguien se enamore, que tu equipo gane a sus contrincantes en cualquier estúpido juego de pelota o tener suerte en los juegos de azar sólo por el simple hecho de rezar 
 
 
cuando en el mundo existen millones de niños que terminan sus cortas e inocentes vidas después de terribles sufrimientos e insoportables agonías por culpa del cáncer o del hambre, deberían ser juzgados y condenados a la pena máxima en caso de existir. 
 

 
Pero hete aquí que en pleno siglo XXI millones de agraciados habitantes de los países ricos, con todas sus necesidades cubiertas siguen dando gracias a su dios por su generosa dadivosidad, sin entender lo ofensivamente criminal que sería tener razón y conseguir pertenecer a esa más que exigua minoría de descerebrados agraciados, mientras por otra parte esos seres supuestamente omniscientes, benevolentes y todopoderosos llevan milenios olvidándose de la inmensa mayoría de la Humanidad, que parece haber venido a este mundo a ser torturada desde el mismo día de su nacimiento.  
  

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