Y entre los cientos de ejemplos de que la Biblia no fue inspirada por ninguna deidad mínimamente racional sino únicamente inventada por profetas patriarcales, sexistas, racistas, homófobos , discriminadores y hasta genocidas (algo evidente puesto que los más elementales derechos humanos tardaron milenios en aparecer en el pensamiento filosófico y moral de la humanidad) este breve video que muestra hasta qué punto el tan adorado dios judeocristiano y su profeta Moisés tan solo serían (en el caso de haber tenido una existencia real) un par de miserables de tomo y lomo, además de unos genocidas de libro.



A medida que el lector se familiarice con la lectura de estos
ResponderEliminarlibros, tropezará con narraciones que herirán sus sentimientos, cre-
yendo que se oponen a la regla de moralidad enseñada por Cristo
y propuesta por la Iglesia como pauta de vida. Citemos unos ejem-
plos. Josué entregó al anatema (herem) las ciudades de Jericó
(Jos c.7), de Hai (8,8.22-24.28-29), de Maseda (10,28), de Libna
(10,30-31), de Laquis (10,32), de Eglón (10,35), de Hebrón (10,37),
de Dabir (10.39-40), de Jasor (11,10-15). Al rey Adonisedec se le
amputaron los pulgares de las manos y de los pies (Jue 1,6); Jefté
sacrificó a su hija (Jue 11,39); Samuel descuartizó al rey Agag
(1 Sam 15,33); David entregó a los gabaonitas siete de los hijos de
Saúl, que fueron muertos y colgados en el monte ante Yahvé
(2 Sam 21,3-9). Amasias ejecutó a diez mil cautivos en Edom
(2 Crón 25,12); la represión de Jehú fue brutal y sanguinaria
(2 Re c.9-10); la venganza de los judíos, tal como se describe en el
libro de Ester, fue despiadada (Est 9,1-16). Los enviados de Oco-
zías fueron abrasados por el fuego caído del cielo a petición de
Elias (2 Re 1,9-16); dos osos devoraron a cuarenta y dos mucha-
chos que escarnecieron a Eliseo (2 Re 2,24); Elias degolló a los
sacerdotes de Baal (1 Re 18,40). Jael es alabada por Débora por
haber dado muerte traidoramente a Sisara (Jue 5,24); Judit desple-
gó toda su astucia femenina para seducir y engañar a Holofernes,
recurriendo a la mentira y palabra de doble sentido (Jdt c.10-13);
Ester entra voluntariamente a formar parte del harén real, etc. A todo
esto habría que añadir los sentimientos de odio y de venganza, las
maldiciones lanzadas contra los enemigos de Israel y las impreca-
ciones, que tanto abundan sobre todo en los Salmos.
La moral sexual del Antiguo Testamento es deficiente en com-
paración de la que predicó Cristo. Se narran hechos poco edifican-
tes; se autoriza la práctica de la poligamia, del divorcio (Deut 14,4);
se tolera la vida licenciosa de los soldados (Deut 21,10-14), etc.
"A medida que el lector se familiarice con la lectura de estos
ResponderEliminarlibros, tropezará con narraciones que herirán sus sentimientos"
Es lo que tiene seguir anclados a un libro escrito por pastores de cabras analfabetos, intolerantes y fanáticos.