La gran victoria de la religión consiste en haber convencido a todos que individuos que bajo el más elemental análisis racionalista caen dentro del grupo de personas con graves problemas psiquiátricos y deberían estar bajo estricto tratamiento médico, sin embargo deben recibir todo tipo de alabanzas y ser considerados como dignos de elogio, admiración y hasta ejemplos a seguir.
Pero, como muy bien indica en el siguiente video Sam Harris, no hay nada de sabiduría en pregonar estúpidamente que Jesucristo (o ya puestos Batman o Angelina Jolie) son el centro de tu vida sino más bien todo lo contrario, una muestra evidente de desequilibrio mental.
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