Quizás no haya nada más patético que cuando un creyente
presenta la "prueba" definitiva con la que convencer a toda la
Humanidad de que su supuesta deidad es real: un milagro del tres al cuarto.
En un mundo lleno de dolor, en donde miles de millones de
personas sufren de las formas más inimaginables, en donde millones de niños
mueren de hambre o de terribles cánceres, el número de asesinatos, violaciones
o genocidios tiende a infinito, sin embargo siempre aparece el patético demente
con la prueba de la infinita bondad de Alá, Ganesha, Jesucristo o cualquier
otro superhéroe de fábula: a una devota anciana, que llevaba tres décadas
sufriendo, le desaparecen las hemorroides después de rezar a San Apapurcio; un
ministro del PP y miembro del Opus Dei encuentra
aparcamiento gracias a su ángel de la guarda; mueren doscientas personas en
un accidente de aviación pero se salva un piadoso musulmán, aparece la cara de la virgen María en una tostada y el resto de
milagrillos del tres al cuarto que difunden los medios de
comunicación.
Y desde los siempre cristianos EEUU tenemos el último
ejemplo de esos risibles prodigios supernaturales. Allí, un predicador protestante de Nebraska
acaba de "asombrar" a sus paisanos con una portentosa
confesión: cuando era adolescente el pastor sufría de acné y como piadoso
cristiano recibió el regalo de la curación milagrosa de esos siempre incómodos
granos ¡no me digan que no es para parar el reloj y que todo el mundo se hinque
de rodillas a agradecer el portento! Eso sí, lo de acabar con el hambre en el
mundo y el cáncer en todas sus variantes sospecho que Jesucristo lo deja para
otro día, que terminar con unos granitos parece ser que le dejó más que agotado.
Aunque visto desde el más sencillo prisma racionalista, el que
a un adolescente de 18 años (que está abandonado la pubertad para entrar de
lleno en la etapa adulta) le desaparezcan esos evidentes síntomas hormonales
juveniles sólo puede maravillar a esos semideficientes mentales que viven en
esa perpetua edad infantil de los 5 años, en donde todo gira alrededor de uno
mismo.
Hola.
ResponderEliminarA lo mejor no tiene mucho que ver con esta entrada pero igual les cuento.
Ayer nada más tuve una discusión con cierta persona, porque ella me dijo que había que agradecer a dios (el cristiano) que teníamos comida en la mesa con la crisis de COVID-19, yo le respondí e intenté convencerla de que si dios de verdad se preocupara de nosotros no existiría esta pandemia ni ninguna otra, de hecho no existiría sufrimiento, porque simplemente dios en su poder absoluto acabaría con todo eso en un abrir y cerrar de ojos, al menos si es tan bueno como dicen (yo soy ateo por cierto, así que se puede tomar como un dios malo/indiferente o un inexistente dios, yo escojo la última y tengo una buena razón para ello). Fue inútil, pero lo que más me preocupó es que me puse a pensar y recordé; me di cuenta de una cosa muy importante, que esa persona nunca había sido así, jamás había sido tan creyente hasta hace poco tiempo cuando el evangelismo cobró relevancia por estos lados, y justo cuando se volvió más creyente, se volvió su vida más miserable por decirlo de algún modo, en vez de traer bienestar a su vida (los creyentes dicen eso), trajo más desgracias, ahora se queja por cosas que antes no decía nada porque se ha vuelto mucho más conservadora y le metieron en la cabeza que debe hacer que los demás crean en dios cueste lo que cueste y eso es terrible, que quieres que te diga, porque no lo consigue ni lo va a conseguir y por eso está de más mal humor. Además le abrieron la puerta para que creyera en teorías conspirativas, ahora les pregunto si me pueden responder por favor ¿creen que pueda hacer que cambie de opinión? ¿o ya es muy tarde y debo resignarme?
En fin... la moraleja que aprendí es que el cristianismo realmente caga vidas, literal, así que manténganse alejados de ello.
la religión es un cárcel mental que convierte al creyente en un esclavo.
EliminarYo creo que en todas las religiones están compensando la pérdida de fieles con la radicalización de los que les quedan.Estoy seguro de que los curas que nos daban clases de religión al principio de los 70, nos insinuaban "os decimos esto porque tenemos que hacerlo, pero no hagais ni caso...", se iba misa y a procesiones por costumbre...pero no recuerdo a nadie defender cosas como que el demonio quiere destruir España. Si alguien lo hubiera dicho se le hubiera descojonado todo el mundo en la cara...
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo, algunos han ido claramente hacia la Edad Media.
EliminarSí, yo también tengo esa impresión. Cuando España era "tan católica", se vivía una tremenda hipocresía. La gente lo decía pero no lo pensaba. Así ocurre mucho en los países musulmanes, expertos en hipocresía.
ResponderEliminarPero cuando puedes expresarte en libertad, aquí en los años 70-80-90, hubo una desaparición brusca de la religión. Se mantuvo la juerga religiosa, pero se esfumó la hipocresía, no había necesidad de fingir, de tener que ir a misa. Iba quien quería, y quién qu quería porro le gustaba una buena romería o una bonita procesión, la vivía sin importarle los curas.
Ahora los curas sen an radicalizado, exigen muchos cumplimientos. Mucha gente a la que le gusta el folclore religioso ha vuelto a ser hipócrita, traga con la iglesia aunque luego los manda a paseo. Pero los líderes cada vez se radicalizan más
Ahora mismo hacia un 10-15% de la población profundamente cristiana y cada vez más fanática. El resto católicos sociológicos de bodas, comuniones, bautizos y poco más.
EliminarSe sebe evitar relacionarse con creyentes de lo que sea. Da igual religiones o amantes de las pseudo ciencias, tampoco con ideologías, movimientos, dogmas o cualquier tipo de idealismos. Nada que suponga un club o una organización de lo que sea. Todo está basado en la mentira y en la manipulación. Todo está creado para destruir el libre pensamiento del individuo. El individuo no debe creer absolutamente en nada y no debe ponerse a discutir por nada ni con nadie. Conforme avanzas en conocimiento menos debes hablar. La indiferencia y el silencio son armas muy poderosas que debemos aprender a utilizar así como el cinismo. No debemos bajar escaleras cuando estamos en peldaños más elevados. Son cosas que se aprenden cuando empiezas a ser mayor y has conseguido borrar de tu cabeza todo el teatro estúpido que nos enseñaron. Piensa solo por ti mismo y para ti mismo.
ResponderEliminarjudas?
ResponderEliminarPues sí. Judas es un personaje bíblico pragmático probablemente inventado como casi todo. No tuvo inconveniente en traicionar a toda la pandilla de iluminados dementes. Se vendió muy barato eso sí. Fue muy gilipollas y dudo mucho que se suicidase por remordimiento de conciencia. La versión cristiana de arrepentimiento de los "malos" no se sostiene salvo por su intención publicitaria por hacer ver la supuesta superioridad de los creyentes y de su "verdad absoluta". Judas es un personaje interesante dentro de la mitología cristiana.
ResponderEliminarDon Sinfo, la Iglesia ha tenido tanto poder, que no solo logró marcar la Creencia, sino también la Descreencia. Así, una vez surgida la hipótesis miticista, la Iglesia se encargó de que los que no creyesen, al menos creyesen en la historicidad de Jesús. Por qué? Y porque es más fácil, porque en tal caso ellos siguen siendo los dueños de la verdad, y el que no cree en Jesús como hombredios, es un pobre señor que ha perdido la fe, o que no reza lo suficiente para tenerla, o que no tiene el don. En cambio, si Jesús es un personaje de novela, ellos están todos al borde de la impostura, salvándolos únicamente que dijesen: nosotros también fuimos engañados, una situación bastante compleja. Todos? siempre? Desde cuándo? Por quién?
ResponderEliminarSi Jesús fue el primer comunista, pues bueno, de pronto alguien quiere tomarlo como ejemplo. Si fue un palestino revolucionario, o un gurú iluminado, ídem.
Ahora bien, si Jesús es Don Quijote, vamos, nadie enviaría a su hijo al Colegio Quijotesco para que aprenda los valores del Quijote. Etcétera.