La Fundación Civismo (que como cualquier otra con un nombre rimbombante es ya sospechosa desde su inicio) es un centro de pensamiento (think tank) español que se define como de orientación liberal-clásica, defiende la libertad individual (y ya sabemos todos en qué consiste la “libertad” para los poderosos), el mítico por inexistente “libre mercado”, la propiedad privada (la única realidad para ellos) y la reducción (cuando la pura desaparición) del Estado.
Como buen grupúsculo neoliberal está financiado por millonarios y empresas variadas, cuyo denominador común es la defensa a ultranza de ese famoso status quo basado en la explotación de los recursos naturales y por supuesto de los trabajadores sin ninguna restricción o cortapisa gubernamental, es decir la vuelta a la tenebrosa y criminal Inglaterra del siglo XIX.
Y lo malo de este asunto es que al estar constituida como una fundación, las aportaciones de personas físicas tienen derecho a deducciones fiscales de hasta el 80%, es decir que los ciudadanos pagamos para que las grandes fortunas intoxiquen a la opinión pública con sus trapacerías neoliberales.
Así que por supuesto, para cumplir con su función de engaño a los ciudadanos y defensa de la economía del saqueo se inventaron el “Día de la Liberación Fiscal”, una cuenta de la vieja en la que restan del coste laboral total para la empresa de contratar a un trabajador medio los impuestos y cotizaciones sociales y lo trasladan a una fecha del calendario anual.
El objetivo es evidente, que los trabajadores vean que el “derrochador” estado se queda con mucho dinero y que según ese torticero criterio sería mejor pagar pocos impuestos ¡o ideal, ninguno en absoluto! y que cada cual se apañara luego como pudiera, como si el hecho de que bajar las cotizaciones sociales a las empresas significara que estas aumentarían automáticamente la nómina del trabajador ¡que risa tía Felisa!
Pero claro, declarar sus verdaderas intenciones sería evidente que estarían defendiendo la ley de la selva ya que sin servicios públicos: policía y jueces (anarquía total), sanidad (todos arruinados en cuanto desarrolláramos alguna enfermedad grave y muchos hasta muertos antes de tiempo como en los EEUU), educación (la vuelta al analfabetismo generalizado) ni leyes de justicia social ¡adiós al seguro de desempleo, vacaciones pagadas, jornada de 8 horas, fines de semana libres, ausencia de medidas de seguridad en el trabajo y demás! sería retrotraerse a esos todavía no tan lejanos tiempos tan certera como tristemente plasmados por el gran Delibes en su famosa novela.




No hay comentarios:
Publicar un comentario