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9 de abril de 2013

El fin la medicina científica y de la vacunación en Canadá



Desde este blog he denunciado en múltiples ocasiones [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8] las burdas falsedades de la homeopatía, una pseudomedicina con tintes claramente religiosos que muy probablemente puede ser considerada con gran seguridad una de las mayores y más extendidas estafas organizadas tanto en el espacio como en el tiempo, puesto que lleva actuando más de dos siglos en prácticamente todo el planeta bajo la actual dirección de la todopoderosa multinacional francesa Boiron. Pues bien, esta estafa acaba de conseguir uno de sus mayores victorias sobre el racionalismo y la ciencia en general sentando las bases para la destrucción del principal éxito de la medicina científica.


Así el "Health Canada" o ministerio de sanidad del país del arce acaba de aprobar la comercialización de 179 productos homeopáticos para el "tratamiento" de diversas enfermedades. Y lo más increíble y peligroso de todo este caso es que al menos 82 de estos supuestos "productos terapéuticos" (que no han demostrado eficacia y que no se diferencian en nada del milagroso agua de Lourdes o de Fátima) pueden ser usados como vacunas contra diversos patógenos claramente muy peligrosos como gripe, tos ferina, sarampión o polio. Tal ha sido el nivel de absurda ignorancia de esta irracional medida, equiparando los preparados de los herederos de aquellos charlatanes que iban de pueblo en pueblo con sus carromatos llenos de remedios milagrosos para todo tipo de enfermedades con las más que efectivas vacunas que han permitido salvar cientos de millones de vidas en todo el mundo, que diversas organizaciones racionalistas han lanzado una campaña de denuncia y presión para que los responsables sanitarios de Canadá recapaciten, asuman su desproporcionado error y deroguen tan absurda y peligrosa autorización que menoscaba uno de los principales y más efectivos logros de la medicina moderna como es la vacunación. Porque si se permite el tratamiento de estas enfermedades (en la actualidad muchas de ellas controladas o en la práctica al borde de la erradicación como es el caso de la poliomielitis) con estos inútiles remedios de hechicero, bien pudiera darse el caso de una reactivación a nivel estatal de estos peligrosos agentes patogénicos, con el consiguiente riesgo de echar al traste el duro trabajo realizado por parte de cientos de miles de profesionales sanitarios y los miles de millones de euros invertidos en salud pública en este último siglo y la vuelta a la aterradora época anterior a la vacunación. 


1 comentario:

  1. Supongo que ahora será más fácil denunciar la ineficacia de los productos y conseguir sacarles dinero al menos, que es lo que les dolería.

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