En su defensa el fanático sotanado alegó que no estaba protestando, sino que estaba realizando un servicio religioso. Pero el juez con buen criterio falló que en ese contexto esa actividad “religiosa” era pura y simplemente coacción.
¿Alguien se imagina que aquí en España se pudiera multar a todos esos idiotizados fanáticos que acosan a las mujeres que acuden a clínicas de planificación familiar? ¡Cuánto tenemos que aprender de una verdadera democracia alejada del todavía omnipresente nacionalcatolicismo patrio.
P.D:
Y de regalo un sarcástico video que muestra que la Biblia sería muy divertida si no fuera por los fanáticos que la quieren imponer y leer sus estupideces es la forma más rápida de convertirse en ateo.



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