El escritor y filósofo alemán Michael Schmidt-Salomon tiene la mejor definición del cristianismo ¡que la disfruten!
“Los
cristianos creen a pesar de Hitler, hambrunas y pérdida del cabello, en
la omnipresencia de un dios todopoderoso y benévolo. Este dios padece
además un extraño trastorno esquizoide de personalidad (trinidad) lo que
se manifiesta entre otras cosas, en que tras una pelea con su creación
(pecado original) primero destruye el 99,99% de toda vida existente
(Diluvio Universal), después deja que un imperio colonial antiguo (los
romanos) ejecute una parte de sí mismo (Jesucristo) para reconciliarse
consigo mismo y con su creación. En recuerdo a ese absurdo acto
psicopatológico de salvación, los cristianos celebran semana tras semana
un extraño ritual en el que maestros de ceremonias instruidos al
respecto pronuncian misteriosas palabras mágicas. A través de estas
palabras, millones de profanas obleas se convierten aparentemente en el
cuerpo del salvador ejecutado y son a continuación engullidas por los
creyentes. La finalidad de este acto ritual-caníbal es a su vez tan
oscuro como el acto mismo: parece ser que a estos comedores del cuerpo
de Cristo se les previene con ello de la influencia de Lucifer y de
cometer pecados capitales y se les salva a su vez de que tras su muerte
terminen miserablemente en un mar de fuego eterno en un infierno
imaginario… personalmente opino que el intelecto amenazado de la especie
Homo Sapiens ha fabricado toda serie de disparates pero la saga
salvadora del cristianismo pone sin duda alguna la guinda al pastel del
arsenal casi inagotable de estupideces homínidas.”




No hay comentarios:
Publicar un comentario