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3 de abril de 2014

Por una vez y sin que sirva de precedente tengo que estar en total acuerdo con Juan Manuel De Prada



Como escribo en el título de la entrada en esta ocasión no tengo más que dar la razón a Juan Manuel De Prada, escritor apegado al más rancio conservadurismo, columnista y tertuliano de la caverna fascistoide y cristiano preconciliar ferviente donde los haya, por su última y clarividente columna escrita.  

En ella este cristiano de los de antes, que más parece un literalista bíblico estadounidense que estos católicos sociológicos hispanos y europeos que con la mitad destruida de su cerebro asumen los dementes dogmas de una religión castrante tanto para el cuerpo como para la mente, mientras que con la otra mitad todavía funcional intentan desesperadamente los más increíbles malabarismos mentales para no asumir que aquello en lo que creen es simple y puramente una invención (o más bien alucinación) de nuestros más remotos antepasados, ha mostrado de manera descarnada pero muy lúcida la esquizoide dicotomía a la que se enfrentan aquellos que quieren mantener la falaz ilusión de que la ciencia y la religión son compatibles y que entre ellas no hay enfrentamiento alguno. Así De Prada comenta que

"Siempre he admirado a las personas que dedican su vida a la búsqueda de la verdad, tengan o no tengan fe; y siempre me han parecido odiosas las personas que, para chanchullear con el mundo, renuncian a buscar la verdad. A algunos de estos chanchulleros me los he encontrado departiendo sobre la tesis darwiniana del evolucionismo y los dogmas teológicos del cristianismo; enseguida, en cuanto los confrontas con esta espinosa cuestión, saltan como resortes: «No hay conflicto alguno entre evolucionismo y cristianismo». Y, ciertamente, no tendría por qué haberlo si ambos fuesen ciertos, porque la ciencia y la fe tienen el mismo fin, que es el hallazgo de la verdad, aunque sus procedimientos sean diversos (el método empírico en la ciencia, la Revelación en la fe). Pero la cruda verdad es que las tesis de Darwin y el dogma cristiano colisionan de frente. Esto es algo que todos los evolucionistas ateos o agnósticos con los que he conversado tienen clarísimo (en lo que, al menos, demuestran probidad intelectual); pero algo que los evolucionistas creyentes prefieren ignorar, en un ejercicio flagrante de deshonestidad intelectual. "
Si fuera una persona religiosa diría ¡Alabada sea tu palabra, oráculo cristiano! Pues como he defendido infinidad de veces en este blog y en los más variados ámbitos, el darwinismo en particular (y la ciencia en general) son absolutamente incompatibles con la religión en cualquiera de sus variantes. Y quien afirme lo contrario o bien es un esquizofrénico (sobre todo si es científico) tal y como comentó en su célebre frase el premio Nobel Jacques Monod o un mentiroso redomado. Pero dejemos que el propio De Prada lo explique con sus propias palabras:
"Según el dogma cristiano, la Creación fue perfecta en un comienzo y la muerte apareció como consecuencia del pecado. Pero una cosa es afirmar que la perfección originaria de la Creación quedó luego degradada por el pecado, que hace inevitable la lucha por la existencia, y otra completamente distinta...¡afirmar que esa lucha por la existencia habría sido el método elegido por Dios para llevar a cabo la perfección de la Creación originaria! El científico evolucionista Jacques Monod afirmó en cierta ocasión: «La selección natural es el medio más ciego y más cruel de desarrollar nuevas especies. La lucha por la existencia y la eliminación de los más débiles es un proceso horrible... Me sorprende que un cristiano quiera defender la idea de que este es el proceso que Dios estableció para realizar la evolución». En efecto, resulta inconcebible según la fe cristiana imaginar un mundo previo a la caída del hombre en donde la vida en la tierra estuviese regida por la selección natural. Sin embargo, parece evidente que la selección natural, según las tesis darwinianas, fue la ley que rigió la evolución de las especies desde que apareció la vida en la tierra, y no solo desde la caída del hombre, que necesariamente hubo de ser (según estas mismas tesis) muy posterior. Resulta llamativo que un científico ateo como Monod repare en esta paradoja y, en cambio, todos los científicos creyentes la soslayen."
Pero claro, un científico cristiano siempre puede acudir al famoso comodín de que "los designios del Señor son inextricables" y quedarse tan tranquilo en su esquizofrenia mental. Y a continuación De Prada lanza otro torpedo a la línea de flotación de la diplomática postura del avestruz de los científicos religiosos:
"Pero si la ley de la selección natural presupone un Dios cruel, mucho más cruel todavía resulta si tratamos de conciliar el dogma del pecado original con las tesis evolucionistas. En realidad, tal dogma solo resulta asumible desde una concepción monogenista de la especie humana, pues el pecado original es uno en origen y se transmite por generación, al modo de una enfermedad hereditaria. Pero la ley de selección natural exige aceptar el poligenismo: muchas, infinidad de parejas de homínidos progresivamente evolucionados que, a lo largo de los siglos, van transformándose hasta convertirse en seres humanos plenos. Aceptar que todo ese hormiguero de parejas pecaron sería tanto como defender un aciago determinismo y negar la libertad humana; o, todavía peor, aceptar que un Dios maquiavélico las creó sin libertad para resistirse al pecado. Si no fue una la pareja originaria, no puede concebirse la existencia del pecado original; y, si no hay pecado original, ¿para qué bautizar a los niños? Y, todavía más, si no hay pecado original, ¿qué sentido tiene la Redención de Cristo? H. G. Wells, en su Esquema de la historia, lo escribe sin ambages: «Si todos los animales y el hombre se han desarrollado mediante evolución, si no ha habido primeros padres, ni Edén, ni Caín, todo el edificio del Cristianismo, la historia del primer pecado y la razón de su expiación, se derrumban como un castillo de naipes». Y el publicista ateo G. Richard Bozarth lo dice de forma aún más descarnada: «El evolucionismo destruye por completo la razón por la cual la vida terrenal de Cristo habría sido supuestamente necesaria. Demoled a Adán y Eva y el pecado original y, entre los escombros, hallaréis los lamentables despojos del Hijo de Dios»."
Porque claro, si se acepta la evolución y se sigue siendo cristiano ¿quién cometió el pecado original?¿el hombre de Cromañón, el Homo ergaster, el H. habilis, el H. antecessor o quizás haya que remontarse mucho antes, hasta Lucy la australopiteca? Porque la imbecilidad de que Dios insufló el alma a un homínido tal y como lo reconocen los cristianos "blandos" seguidores del anciano del Vaticano:
"Resumiendo: la Iglesia acepta que para la creación del hombre, Dios se pudo valer de una “materia” que ya existía (los homínidos) y que perfeccionó, a la que añadió el alma espiritual y racional, creando así al hombre."
es el argumento más desesperadamente absurdo que se le puede ocurrir a un creyente que sigue la penosa estrategia del "Dios de los huecos". Pero es que además es una mala copia del impresionante principio de la magnífica película "2001" de Stanley Kubrick, con esos monos simples que al recibir el poder del monolito extraterrestre comienzan de golpe (nunca mejor dicho) a pensar como humanos:


En resumen, que aunque los argumentos expuestos por De Prada han sido desgranados infinidad de veces por filósofos, pensadores, científicos y cualquier otra persona (atea o no) con un mínimo de capacidad de raciocinio, es una verdadera y gratificante sorpresa que desde el otro lado, como es el cristianismo más "puro" se denuncie que todos estos individuos (sobre todo los que tienen auténtica formación científica) o bien no son científicos, o bien no son creyentes o en el caso de creerse de verdad las dos cosas únicamente son un pobres esquizoides sin capacidad alguna para entender la realidad.


P.D.

Gracias a Rawandi por informarme de la noticia.

8 comentarios:

  1. Yo no soy científica, diría que más bien estoy del otro lado (las humanidades), pero realmente (como dice Savater) yo como atea puedo explicar muy bien las cosas en las que creo pero los católicos realmente NI SIQUIERA SABEN EN QUÉ CREEN. Acá en Buenos Aires una gran mayoría se define como "católico pero no de los de la iglesia" (aunque ahora con el asunto del papa argentino andan todos alborotados). Pero en cuanto les preguntás en qué creen concretamente, a lo sumo te dicen "en la cruz y en la virgen de Luján".
    Nadie medianamente educado puede hoy día sostener la sarta de disparates y contradicciones que se suponen son "dogma de fe". Si bien respeto a los que profesan una auténtica fe infantil no puedo dejar de entrar en discusión con los que habiendo recibido una buena educación y tener fácil acceso a la información se niegan a mantener un debate serio. Hace poco casi me voy a las manos (diré que para defenderme) cuando en una reunión social querían convencerme de los "poderes" de un "cura carismático" que "levitaba" en sus homilías (¡!). Acepté que me armaran una reunión con él si iba a tener la chance de mantener una conversación con sustento documentado: yo no sólo quería verlo "levitar" sino que quería cotejar data sobre el padre físico de Jesus, Judas de Gamala, el líder de la Revelión del Censo del año 6, sobre la pauta historiográfica de la documentación incontrovertida que me ofrecí a aportar (Las guerras judías de Josefo, textos del Mar Muerto más exégesis históricas científicas de los textos evangélicos más antiguos -S IV- que han podido recuperarse). Me ligué insultos y nadie quiso armar la reunión porque yo "con mi actitud" hacía imposible el hablar. Los católicos -al menos los de acá- saben que todo es una farsa pero debe gustarles el circo y la pertenencia a la estampita.

    Besos desde Baires!!!

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    1. Espero que no te incomode mi comentario, pero lo que voy a decir es una crítica constructiva. Primero, si eres Atea, tu pensamiento es científico y filosófico, no hay como separar estos. Y siguiendo este pensamiento, cuando hablas, no crees en lo que hablas, simplemente sabes de lo que hablas, porque pensar filosóficamente te da grande oportunidad de que lo que piensas esté basado en la realidad y la verdad. Cuando dudas crees. Pero la incertidumbre para nosotros es el comienzo de una pesquisa. Es el gatillo que nos hace viajar por lugares desconocidos, y el pensamiento científico nos hace reflexionar hasta encontrar una respuesta sensata. Respuesta esta que debe dejarse en un lugar especial, con la posibilidad de ser refutada por una respuesta más lógica y superior. Besos desde São Paulo.

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    2. Gerardo:
      No hay que presuponer, puede no ser científica y puede creer, a lo mejor cree en que existen seres sobrenaturales como vampiros, y cree que los aliens crearon la tierra, siendo los aliens los que evolucionaron.
      El pensamiento de una persona no depende de su religión, pero si puede influir.

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    3. El hecho de no tener un diploma de ciencia, no quiere decir que no puedas pensar científicamente. El problema es que no se piense científicamente, basado en lo que esto presupone. Cuando crees en cosas que no se pueden demostrar lógicamente, entonces puedes pensar lo que se te antoje. Cuando el interés es la realidad, deberías, en primer paso, entender el pensamiento. El comienzo es: ¿porqué pensamos?. Ahora si piensas que nosotros somos la evolución de seres extraterrestres que tuvieron la tecnología para viajar trillones de quilómetros, hace más de un millón de años, para venir aquí, y nosotros conociendo el motor de explosión, la electricidad, etc, ha poco más de cien años, ¿de qué forma somos la evolución de ellos?. “El pensamiento de la persona no depende de su religión”, es que antes de su religión, el pensamiento subjetivo está contaminado por las propias experiencias limitadas por la influencia de la sociedad y la tradición. La religión, simplemente lo retuerce más. Para buscar una respuesta debes, como hacen los científicos, dudar hasta de tus propios pensamientos. El pensamiento científico no es un don de los científicos. El pensamiento científico es basado en la eterna descubierta. Y para descubrir no puedes tener una cortina llena de ideas e ilusiones, porque esto perturbaría tu visión. El pensamiento científico surge cuando la mente está quieta y estás atento. Es objetivo y no subjetivo.

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  2. La única forma de juntar la religión organizada con la ciencia, basado en estas estupideces, sería que si el ser superior de los cristianos hizo el hombre a su imagen y semejanza, este ser es igual al primero homínido, siendo el hombre de hoy la evolución de este ser superior o al contrario, ya que la imagen y semejanza del ser superior debería ser superior a nosotros, que seriamos la involución. Si el día tuviese más de veinticuatro horas, De Prada sería más retardado.

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  3. Ahora, me gustaría comentar sobre el comienzo de esta película de Kubrick, que cuando el mono toma conciencia de que puede utilizar el hueso como herramienta, el tema musical de fondo es la obertura de “Así habló Zaratustra” de Richard Strauss, basado en el libro homónimo de Nietzsche, donde, como buenos Ateos sabemos, este deja bien clara la idea de la “muerte de dios”. Creo sea una forma sutil de mostrar que el pensamiento científico postró la superstición.

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  4. Creo que el articulo de De Prada ha sido pagado por la ETA, ergo De Prada ahora es de ETA

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  5. Siguiendo tu recomendación te pongo un enlace por si tiene a bien publicarlo
    Gracias por tu visión de la situación.
    http://lacocinadejames.com/2013/05/27/mas-darwin-y-menos-biblia-2/

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