Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.
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En un mitin socialista en Alemania en 1847, el orador argumentó que no solo se podía dar crédito a la historia del asesinato ritual en Damasco, sino que también los cristianos, que al fin y al cabo formaban parte de una secta judía, alguna vez "sacrificaron seres humanos y consumieron carne y sangre humanas reales en la eucaristía". El orador, de 29 años, pronto se haría famoso. Su nombre era Karl Marx (1818-1883).
ResponderEliminarA pesar de Marx, los partidarios de los judíos de Damasco lograron su objetivo, y la vida, la libertad y la reputación de los acusados se salvaron, salvo la de uno que murió en prisión a consecuencia de la tortura.