Así, la mayoría de las personas invierten mucho tiempo y esfuerzo en intentar conocer cual es el servicio técnico más profesional a la hora de reparar su vehículo, su teléfono móvil o cualquier otro aparato averiado antes de ir al primer timador de tres al cuarto con el que se encuentran.
Sin embargo, luego muchos de ellos en cuanto enferman y está en juego algo mucho más importante como es su propia salud o las de sus seres más queridos, esos mismos consumidores precavidos abandonan de golpe todo racionalismo para caer estúpidamente en las redes de esa infinidad variedad de vendedores de carromato que dicen curar todas y cada una de las enfermedades conocidas y desconocidas mediante unas supuestas “energías” místicas solo accesibles a su “conocimiento” ancestral, que sin embargo hasta la fecha son indetectables para la Ciencia moderna.



Raro tener una imagen de Carl Sagan en este blog tan agresivamente anti-religión, un tipo que proponía la colaboración y coexistencia pacífica entre ateos y creyentes
ResponderEliminarTú lo has definido perfectamente aunque parece que no lo has entendido. Yo también estoy por la coexistencia pacífica con los creyentes, pero eso significa que ellos pueden creer en lo que quieran fuera de la esfera de lo público y no intentar (y muchas veces conseguir) que una sociedad moderna se rija por los dictados de profetas analfabetos y dementes.
EliminarEs por ello que soy muy combativo con la religión, que es el cáncer de cualquier sociedad avanzada.
Lo de colaborar con los religiosos es muy difícil desde el momento que ellos “saben” lo que quiere su dios para los humanos y por tanto cualquier tipo de acuerdo con los poseedores de la “verdad” absoluta es algo imposible. Solo se puede razonar y colaborar con aquellos creyentes que son poco creyentes (valga la redundancia) y deciden quedarse con las partes que más les gustan o menos les incomodan de como he dicho antes, una moral casi cavernícola.
En resumen, solo se puede colaborar con los creyentes que casi no lo son, los que se han denominado creyentes sociológicos: mantienen las formas superficiales pero en realidad no creen en su supuesto dios.