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PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

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27 de marzo de 2016

Cuanto más catetos, más católicos


La fe es esa curiosa propiedad de la locura humana capaz de convertir a seres humanos en principio racionales en una turba de estúpidos cazurros, capaces de agredirse por ser los primeros idiotas que tienen el inmenso "honor" de llevar en volandas a una estatua de escayola recargada de oro y piedras preciosas.


Pero eso sí que quede bien claro: la iglesia católica abomina de la idolatría.


4 comentarios:

  1. Realmente patético.
    No se porqué,me recuerda a una colonia de hormigas arrastrando un grillo muerto al hormiguero.

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  2. En esencia y, además de lo patético, grosso modo -así a la ligera- se puede ver a esa venus primitiva y evolucionada en virgen como resulta violada por una horda de (¿primitivos, trogloditas del pañuelo en cuello?) ignorantes que se reconducen para justificar su paso de la adolescencia hacia una madurez puesta en evidencia. En resumen es una violación encubierta pues son testigos del objeto como propiedad, como codicia e incluso lujuria de fondo...pues la figura es femenina. Hay, no sólo en el fondo, un complejo embrutecimiento producto del fervor salvaje que los enloquece para demostrarse entre sí (y a ellas, tal vez sus mujeres expectantes al margen y a un lado) cuan machos son y qué poderío los somete tanta imbecilidad. Por exponer algo, claro)
    Todo bajo el telón de una fe encubierta y una idolatría sin sentido, sin juicio.
    Y luego claman por el trabajo...

    La mente sigue primitiva, la sociedad es decadente; sólo la vestimenta es Prada o Armani, tal vez lo único moderno

    Patético es poco, pero de vergüenza ajena tiene mucho...
    ¿Acaso en otros lugares del mundo no hay incluso otras semejanzas? Qué pena.
    ¿Y así piensan algunos que llegaremos a conquistar el Espacio?

    Supongo que para llegar a esta situación -durante la espera- los vinos y otras sustancias han calentado ánimos; otros los arrimarían endógena y de antemano. Febril por contacto y simpatía circunstancial. Como los detonadores de las granadas y de las bombas de mano. Como aquellas manifestaciones sobre el Sol y las muchedumbres de las que hablaba el espabilado Däniken...
    Atroz espectáculo al que luego por tradición y costumbre llaman cultura; como a los toros arte sólo porque alguien omitió ignorantemente la palabra habilidad del matador cuando se refirió al segarle la vida.
    Y aunque su Iglesia lo consiente, a la vez que lo rechaza como siempre entrando en sus propia contradicciones, se les va de las manos una y otra vez para regocijo del pueblo que con estas manifestaciones demuestran sus procedencia pagana que las delata.
    Como dijo ese obispo en la entrevista sobre su dios y lo exacto de ciencia que tenía: es perfecto para reflejarse en él y de sus argumentos tan inválidos que a cada pregunta del interlocutor sólo era capaz de balbucear incongruencias. ¿Y luego alardeaba de matemático? Pienso que algo debió de leer sobre Pitágoras y el Universo y se perdió para siempre divagando en él con sus típicos anacronismos recurrentes del amor y otros etcéteras...
    Saludos

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  3. Ateo666666,

    · "Pero eso sí que quede bien claro: la iglesia católica abomina de la idolatría."

    Exactamente. En este sentido recominedo leer para aquellos que gustan del nuevo giro teológico dela fenomenologia el libro del frances Jean-Luc Marion, "El idolo y la distancia".

    Es conocida la frase de Hegel de que "Dios a muerto" que retomó Nietzsche en boca de Zaratrusta, pero Nietzsche tiene tambien un libro que define mejor la muerte de Dios que el propio grito de Zaratrusta: el "Crepusculo de los ídolos". El Dios que ha muerto es el Dios que se confunde con un ídolo.

    Personalmente creo que cuando lo que debe ser un ícono de la divinidad, se transforma en mera idiolatría, caemos en la superstición y el fanatismo sinsentido. Y también creo que la iglesia católica ha realimentado a veces idiolatrias en su beneficio, a pesar de tener bien claro que el camino al Dios cristiano no es el del "becerro de oro". Pero no olviden que Dios también se encuentra "más y mejor" creen los cristianos (o ficcinan que encuentra, según usted), en el silencio y la soledad.

    Por otro lado, los comportamientos de histeria colectiva no son un asunto exclusivamente de la idiolatrización religiosa, idiolatrias y comportamientos histericos los hay laicos y no pocos. La ignorancia no es exclusiva de los cristianos y religiosos.

    un saludo

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    Respuestas
    1. El “crepúsculo de los ídolos”, es la muerte de todos los ídolos. Eso de mesclar Nietzsche con el cristianismo es tan absurdo cuanto el partenogénesis. Nietzsche no acepta los ídolos, por ende no acepta el cristianismo como tampoco cualquier religión o partido político o cualquier tipo de idea de algo. Obviamente no has leído “el anticristo” de Nietzsche. Como también no has leído Celso, que define la divinidad del padre del “nazareno demente” como Pantero, que la única que lo creyó divino fue la adúltera.
      La palabra “histérico” significa: relativo al útero. Para los antiguos que definieron esa palabra, referíanse a la actitud de mujeres que por falta de sexo o en los períodos menstruales, tenían una actitud similar. De ahí los íncubos y otros absurdos. Es la actitud que vemos en la película, como si fuesen mujeres corriendo atrás de un Beatles. Sin dudas no es una actitud muy masculina, algo que define también a los creyentes.
      Idolatría y comportamientos histéricos sólo lo conocemos en creyentes. Y sí, la ignorancia es exclusiva de cristianos y religiosos. Porque en vez de dedicar sus vidas a descubrir y aprender lo que la vida y la ciencia nos ofrecen, se dedican a creer en estupideces alucinadas de fantasías absurdas pueriles, al punto de ser capaces de manifestarse como mujeres histéricas a la primera negación de sus bases de creencias.
      Ser creyente es ser ignorante. Porque sólo se puede creer cuando no se sabe. Y el hecho de no saber te torna ignorante. Para certificar más todavía esta afirmación, la ignorancia de los creyentes es tanta que no saben siquiera lo que está escrito en el libro que defienden.
      Sabemos que para los ignorantes creyentes cuanto más absurdo sea más lo defienden. Porque ¿acaso eso no es la fe? Como diría Tertuliano: “creo porque es absurdo”.
      Nosotros preferimos respuestas lógicas y la comprensión de la realidad.

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