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20 de junio de 2012

Estudio científico sobre las ventajas de la religión (para algunos)


Mucho se ha hablado sobre las supuestas ventajas de la religión, pero en la práctica existen muy pocos estudios serios que intenten resolver esta candente cuestión. Por eso el trabajo recientemente publicado en la prestigiosa revista científica PNAS, órgano oficial de la Academia de Ciencias de EEUU es una buena noticia. Los investigadores partieron de la base que la mayoría de las religiones tienen un complejo código para regular el comportamiento sexual. Y por supuesto esta regulación no es para nada igualitaria o paritaria entre los dos sexos. Así todas las religiones muestras una preferencia casi obsesiva por controlar la sexualidad femenina. Por ello los autores del estudio propusieron que esa concordancia entre culturas muy alejadas tanto en el tiempo como en el espacio no podía ser casual sino que probablemente era debida a una necesidad subyacente de las diversas sociedades o más bien de los grupos dominantes de esas sociedades. Como todas las religiones organizadas se han desarrollado en culturas fuertemente machistas y patriarcales nuestros científicos supusieron que entre otras posibles funciones, las religiones tienen como fin último el asegurar a los varones la certeza de la paternidad de su supuesta descendencia. Así su hipótesis de trabajo fue que aquellas religiones que más fuertemente controlaran la sexualidad femenina, deberían ser las creencias más eficientes a la hora de asegurar de forma más certera la paternidad de los hijos a los cabezas de familia creyentes en dichos ritos. Como se ve un claro ejemplo del funcionamiento de la ciencia. Se parte de un conocimiento previo y se emite una hipótesis, sobre un comportamiento humano, de forma racional completamente alejada de visiones místicas y etéreas y sin los planteamientos tramposos de los defensores de la bondad de las religiones.Y a continuación se elije un sistema experimental controlado en donde poner a prueba la hipótesis de partida. En este caso los autores del trabajo eligieron una comunidad africana en la que se mezclaban, en los mismos clanes y pueblos, diferentes religiones (Islam, cristianismo y creencias tradicionales africanas) para eliminar cualquier tipo de selección arbitraria o aleatoria de la muestra que predispusiera a cualquier tipo de sesgo en el resultado final. Analizaron mediante pruebas genéticas de paternidad la filiación real de los supuestos hijos de 1700 padres putativos. Los resultados mostraron que de las tres religiones estudiadas, los padres que practicaban la religión tradicional africana eran los que tenían menor probabilidad de haber sido engañados por sus esposas y por tanto estaban más protegidos de criar hijos bastardos. Y ello se correlacionaba con que esta religión tradicional era la que más estrictamente controlaba la sexualidad femenina en todas sus facetas.
En resumen, estos datos parecen apoyar la hipótesis de que la religión presenta ciertas ventajas evolutivas. Pero por supuesto esta ventaja sólo lo es para una parte de la población, en este caso para el varón que es el que domina en las sociedades patriarcales humanas. La religión le garantiza al cabeza de familia una seguridad sobre la paternidad, pero por supuesto a costa del gran y terrible precio de someter a su esposa a un férreo control sexual que de facto la subordina a ser una mera posesión del varón cuya única función es la de engendrar hijos legítimos de su esposo. Como pequeño corolario de este trabajo se deduce que, si eres un hombre celoso que desea evitar que tu mujer te engañe, no pierdas el tiempo con las religiones monoteístas (demasiado blandas al parecer con la mujer) y abraza con fervor las creencias animistas africanas, las cuales te garantizan un mayor grado de seguridad frente a las infidelidades de tu cónyuge. Aunque claro, si quieres ser un verdadero patriarca a la antigua usanza, pues olvídate de la religión y por en práctica el viejo refrán machista castellano de “A la mujer como a la cabra, soga corta y vara larga”. Después sólo se debe decir que este humillante y delictivo comportamiento es parte de las creencias y costumbres ancestrales y en la mayoría de los países pasará a estar protegido por la ley. 


1 comentario:

  1. El control social en beneficio de la comunidad es, en efecto, una cuasa que parece obvia de la existencia de las religiones en prácticamente todas las culturas. Todas ellas derivan en preceptos o al menos consejos de naturaleza social y muchas de ellas sirven de apoyo para la represión de prácticas tenidas como antisociales. Dios se inventa al servicio del hombre bajo el pretexto del hombre al servicio de Dios.

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