Un religioso es tan solo un desquiciado individuo que expresa una disparatada y más que demencial locura que, sin embargo es aceptada por la sociedad sin que por ello exista prueba alguna de su veracidad. Es por ello
que llegará el tiempo en que los psiquiatras terminen reformulando todos sus libros de texto, cambien su
práctica profesional y consideren a la religión como lo que simplemente es: locura colectiva.
Y esta verdad es sobre todo más evidente en estas delirantes fechas en donde el aborregado rebaño cristiano celebra que una paloma extraterrestre violó a una mozalbete judía para engendrar a un nazareno que se dedicó a resucitar muertos, curar leprosos, despeñar gorrinos endemoniados por acantilados y arruinar a hosteleros, panaderos y pescaderos circuncidados.



No hay comentarios:
Publicar un comentario