Cualquier ser humano dotado de una mínima capacidad
intelectual solo puede llegar a una única y demoledora pregunta cuando se
enfrenta al delirio del dogma cristiano: ¿qué tipo de alucinógenos estaban
tomando esos profetas dementes cuando inventaron esas soberanas estupideces sobre
serpientes parlantes, manzanas mágicas, relaciones zoofílicas con palomas extraterrestres, partos
virginales, multiplicación de panes, peces y vino, gorrinos endemoniados y
practicantes de surf sin tabla?
Y luego encima tenemos que aguantar que "doctos" teólogos nos hablen de la grandeza intelectual del cristianismo ¡venga ya!
No hay comentarios:
Publicar un comentario