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No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

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28 de julio de 2026

Un poco de humor homeopático

Aunque este video es ya un poco antiguo, condensa con mucha ironía la irracionalidad de las supercherías pseudomédicas a las que estamos sometidos en este supuestamente tecnológicamente avanzado siglo XXI. Y lo más triste es que gran parte de la humanidad sigue aferrada a estas criminales estafas pagando no sólo un alto coste económico, sino lo que es peor poniendo en riesgo su salud y la de sus inocentes hijos.

27 de julio de 2026

Porqué la superstición funciona o cómo justificar la ignorancia y el autoengaño mediante el mal uso del concepto de probabilidad

A
lo largo de los años, cualquier adulto mínimamente sensato y racional se ha ido encontrando por el senda de la vida con múltiples individuos, que justifican la veracidad de ese conjunto heterogéneo en la forma, pero idéntico en su estructura interna de las supersticiones: la homeopatía y el resto de pseudomedicinas, las sanaciones milagrosas y demás alucinaciones inventadas a lo largo de los siglos por estafadores de todo pelaje para tranquilizar las almas y aligerar los bolsillos del incalculable número de simples mentales que abarrotan nuestro ya superpoblado mundo. 

11 de julio de 2026

Si dices estupideces no puedes esperar respeto intelectual ninguno


3 de julio de 2026

Casposos de Ska-P: la mejor definición de la estafa medico-alternativa

Una vieja canción del interesante grupo Ska-P contra todos esos timadores, mangantes y vendedores de aceite de serpiente (laicos y también religiosos) que nada curan, pero que se hacen millonarios con la ansiedad y el dolor de los más estúpidos miembros de esta nuestra especie para nada sapiens ¡que lo disfruten.

29 de junio de 2026

¿Las sorprendentes propiedades curativas de la Sal del Himalaya? ¡Anda ya!

Parece ser que la siempre sospechosa medicina científica ya no es necesaria en este mundo moderno puesto que los altruistas "científicos" de la medicina alternativa tienen un tratamiento inocuo y muy eficaz para mantener sano tanto el cuerpo como la mente.

16 de junio de 2026

La homeopatía engaña a los ignorantes incautos, pero no al sistema inmune

Evolutivamente hablando, el cerebro humano ha sido afinado por la selección natural durante varios millones de años en la búsqueda y reconocimiento de patrones.  Y esta poderosa herramienta, que ha permitido no sólo la supervivencia sino también al incontestable éxito evolutivo de nuestra especie (triunfo que por cierto está llevando a la extinción a gran parte de la biodiversidad del planeta) tiene unas limitaciones que nos predisponen a la superstición en todas sus variantes. Y esta es la base de que las pseudomedicinas parezcan tener algún efecto, aunque el hecho de que nuestro cerebro se engañe de vez en cuando no significa que el resto de nuestro organismo también lo haga.

A la hora de tomar decisiones los humanos utilizamos en primera instancia el famoso «Sistema 1» de pensamiento identificado por los pioneros de la ciencia cognitiva Daniel Kahneman y Amos Tversky. Ese sistema, basado en intuiciones y sesgos cognitivos, fue absolutamente vital para nuestra supervivencia en nuestros entornos ancestrales, en donde la toma de decisiones tenía que ser lo más rápida posible y en presencia de escasos datos, puesto que cualquier dilación podía hacer terminar a nuestros antepasados como plato principal de la infinidad de depredadores que acechan en el siempre peligroso mundo salvaje.

Pero este sistema automático, emocional, estereotipado y subconsciente; que nos lleva en demasiadas ocasiones a confundir causalidad con casualidad, a tomar conclusiones precipitadas basándonos en unos pocos datos conocidos sin tomar en cuenta otros datos también disponibles o simplemente en nuestra limitada experiencia personal, exagerando el efecto de las primeras impresiones, es muy poco útil en la mayoría de las situaciones de la vida moderna, en donde ya casi no hay que tomar decisiones instantáneas ya que ahora nos solemos enfrentar a problemas complejos cuyos efectos pueden tardar demasiado tiempo en ser evidentes, como pueden ser elegir carrera universitaria, comprar una casa por una hipoteca que nos va a acompañar casi el resto de nuestras vidas o como el caso que nos ocupa, la siempre esquiva relación entre enfermedades y posibles tratamientos médicos.

Y aún así, en pleno siglo XXI cuando la ciencia moderna ha desarrollado un potente conjunto de herramientas (experimentos de laboratorio o con animales 

y ensayos clínicos aleatorizados de doble o triple ciego

que nos permiten superar estas evidentes limitaciones de nuestro pensamiento más rápido y emocional (al menos en la faceta sanitaria), millones y millones de personas en el mundo occidental siguen creyendo que las más diversas pseudomedicinas tienen poderes terapéuticos simplemente porque se hacen caso del remedio con que su amiga o vecino le aconsejan (aunque por supuesto la primera sea abogada y el segundo fontanero y no sepan diferenciar el páncreas del hígado o confundan un virus con una bacteria) o porque ese resfriado que ya empezaba a curarse de manera natural coincidió con la administración de una simples pastillas azucaradas.

Y aunque nuestro cerebro se deje engañar por esos sesgos tan profundamente incrustado en nuestra psique, otros elementos de nuestra fisiología no, tal y como muestra un trabajo publicado hace algunos  años en una revista científica. En el estudio se analizó el posible papel de las mal llamadas «vacunas homeopáticas» sobre el sistema inmune. Los investigadores seleccionaron a 150 estudiantes universitarios a los que se dividió en tres grupos diferentes de 50 componentes. El primer grupo fue el siempre necesario control, individuos que únicamente recibieron placebo en forma de pastillas e inyecciones. A un segundo grupo de adolescentes, que se consideró el control positivo, se le administraron dos de las vacunas habituales: la triple vírica frente a rubeola, sarampión y paperas y la vacuna contra tétanos, difteria y tosferina. Al tercer grupo se le inoculó las supuestas «vacunas homeopáticas» frente a los seis patógenos antes mencionados.

El primer resultado destacable es que el 37% de los individuos del grupo del placebo y el 38% de los integrantes del grupo homeopático presentaron algún efecto secundario entre una larga lista de lo más variado. Señal de que la simple indicación de un posible tratamiento, aunque sea ficticio, es capaz de desencadenar diversos tipos de reacciones. Hecho que demuestra el poderoso poder de sugestión de la mente humana. Por el contrario, en el grupo de vacunados realmente este porcentaje aumentó al 75% de los integrantes, efectos secundarios que se podían dividir en dos grandes grupos: los mismos que mostraron los de los anteriores grupos más los ligados a una verdadera vacunación: enrojecimiento de la zona vacunada o dolor en el músculo y en el brazo del pinchazo, señales compatibles con el desarrollo de una respuesta inmune frente a los patógenos inactivados que se inocularon.

Además, a todos los integrantes del estudio se les midieron los niveles de anticuerpos específicos contra los patógenos antes del inicio del estudio (puesto que muchos de ellos estaban previamente vacunados frente a estos virus y bacterias) para así obtener el valor basal. Y posteriormente se volvió a analizar sus niveles de anticuerpos específicos a las tres semanas del inicio de la prueba para determinar si los distintos preparados habían estimulado o no al sistema inmune. Los datos que se presentan en la siguiente gráfica son manifiestamente esclarecedores: 

Mientras que los niveles de anticuerpos frente a las bacterias y los tres virus habían aumentado significativamente en el grupo que habían recibido las verdaderas vacunas, los valores obtenidos en los individuos tratados homeopáticamente eran indistinguibles de los correspondientes a los del grupo placebo. Algo que venía a corroborar lo que cualquier persona mínimamente racional puede deducir de la simple lectura de la composición de los preparados homeopáticos: que son idénticos a los placebos, puesto que no contienen sustancia alguna que pueda desencadenar ninguna reacción medible, salvo la subida del nivel de glucemia si se abusa de estas pastillitas de azúcar.

En resumen, que la homeopatía puede engañar a los creyentes, pero nunca a esas más que eficaces células del sistema inmune que nos protegen de los siempre peligrosos patógenos.

 

 

 

 

 

 

 

8 de mayo de 2026

Frente a una enfermedad grave tanto la homeopatía como los remedios herbales simplemente matan


Continuamente se nos publicita que a diferencia de la medicina científica, las "medicinas" naturales y la homeopatía son sanas, seguras y no tienen contraindicación alguna. Pero como en realidad estas medicinas holísticas no tienen efecto terapéutico demostrado (salvo el placebo), mientras la enfermedad sea leve o pasajera se puede mantener el engaño de estos vacuos "tratamientos". Pero desgraciadamente, cuando nos enfrentamos a enfermedades graves, esas que de verdad ponen en riesgo la vida de las personas, el uso de estas supuestas terapias no puede acabar más que en tragedia.

16 de marzo de 2026

Las señales del peligro de la charlatanería

En el mundo actual desgraciadamente abundan los más variados charlatanes pseudomédicos, personas que bajo una peligrosa palabrería vacua intentan convencer a los incautos de que disponen de extraordinarios “conocimientos” ajenos a la todopoderosa ciencia moderna que les permite "curar" cualquier enfermedad.
 

3 de marzo de 2026

El pensamiento crítico sirve no solo a los científicos, sino que es bueno para todos

En
general, las personas que estudian o trabajan en algo relacionado con la Ciencia suelen tener un mayor pensamiento crítico y capacidad de análisis que los que provienen del campo de las Humanidades. Sin embargo, hay una muy buena noticia y es que el pensamiento crítico puede enseñarse a todo el mundo.

5 de enero de 2026

Consumidores racionalistas pero pacientes desgraciadamente supersticiosos

Debido a la famosa disonancia cognitiva de nuestra particular cerebro, un mismo individuo puede tener dos comportamientos antagónicos. Y quizás el ejemplo más palpable sea la dicotomía entre consumidor y paciente. 

30 de diciembre de 2025

Destrozando estúpidas supercherías mágicas con un poco de humor

El siempre ácidamente racionalista de Tim Minchin destroza en el siguiente monólogo todas esas patrañas que llevan enredando la mente de los más simples miembros de una especie poco o nada sapiens ¡que lo disfruten!

11 de noviembre de 2025

Los remedios naturales a bases de hierbas no son tan inócuos porque pueden producir cáncer

Quizás uno de los mayores errores actuales dentro de la supuesta "medicina" alternativa es la creencia popular de que los llamados «remedios naturales» a base de plantas son siempre beneficiosos y que nunca tienen ningún efecto secundario dañino.

25 de octubre de 2025

La homeopatía es peligrosa

Uno de los principales argumentos de los defensores de la homeopatía consiste en afirmar que esta «medicina alternativa» es completamente segura, tal es así que el «European Council for Classical Homeopathy» presentó hace tiempo un informe (por supuesto no avalado por ningún científico independiente) en el que se indicaba que la homeopatía era segura de usar y sin prácticamente efectos secundarios. En principio una verdad de Perogrullo puesto que ¿qué efectos secundarios pueden tener unas pastillas de simple azúcar o un jarabe que únicamente contiene agua y excipientes? Inciso, aunque esta última afirmación no es del todo cierta puesto que se han descrito efectos secundarios asociados a la simple administración de un placebo, señal de que el poder de sugestión de la mente es muy potente. Pero volviendo al tema que nos ocupa, en realidad parece ser que no todo está tan claro en el mágico mundo de la homeopatía. 

5 de octubre de 2025

Libertad de elección médica ¡pero con todas sus consecuencias!

Uno de los más habituales argumentos de los defensores de las más diferentes pseudomedicinas chamánicas es apelar a la libertad individual y a los derechos democráticos para defender que el mago/gurú/estafador de turno pueda “tratar” los más variados cánceres y las más peligrosas enfermedades con zumos de frutas, pases mágicos, orina de vaca, lejía más o menos concentrada o el ungüento curalotodo milagroso que hay inventado cualquier timador del tres al cuarto para estafarles con total impunidad.

18 de noviembre de 2024

La sorprendente y extraña ciencia del efecto placebo

La administración de cualquier sustancia o la realización de un acto con intención curativa, por más estrafalario o irracional que pueda parecer en principio, puede desencadenar un conjunto de efectos tanto físicos como psicológicos que pueden alterar la percepción de la salud: es el famoso efecto placebo.

5 de noviembre de 2024

Los vendedores de homeopatía acusados de fraude ¡Ya era hora!

El «Center for Inquiry«, una organización estadounidense dedicada a «promover la ciencia, la razón, la libertad de investigación y los valores humanistas» demandó hace algún tiempo a algunas de las grandes cadenas de distribución en EEUU que estafan a sus clientes colocando las pastillitas azucaradas de la homeopatía en las mismas estanterías en donde se exponen los verdaderos medicamentos, esos que han pasado rigurosos controles y que han demostrado servir para curar enfermedades. Todo lo contrario que el agua azucarada, que dice valer para todo pero que en realidad para nada sirve, salvo para aligerar los bolsillos de los incautos.

30 de septiembre de 2024

La gran estafa médica de los farmacéuticos homeópatas

El que  los remedios chamánicos homeopáticos sigan estando disponibles en  miles de farmacias es una colosal estafa a hacia los pacientes que además afecta al sistema sanitario en su conjunto y que además puede poner en riesgo la vida de aquellos enfermos que decidan abandonar los tratamientos efectivos para combatir sus más o menos graves enfermedades con unas simples pastillitas de azúcar.

5 de septiembre de 2024

Aire de Andorra para respirar sano ¡menuda estupidez!

¿Está harto de respirar contaminación y humos de los vehículos y de las fábricas que expulsan todo tipo de tóxicos a su alrededor? Entonces no pierda su tiempo en solicitar a su ayuntamiento restricciones del tráfico rodado u otras medidas liberticidas y dictatoriales, apúntese hoy mismo al neoliberalismo respiratorio de la compañía andorrana «ESSENTIAL AIR».