Una democracia no sirve de nada si los ciudadanos, los votantes no entienden que es lo que están votando. Y eso es lo que ocurre con los desgraciados fachapobres, seres en la práctica semideficientes mentales que votan a favor de que les quiten (a ellos y al resto de los ciudadanos) esos insustituibles servicios sociales que nos permiten a todos una mínima calidad de vida y sobre todo nos mantienen lejos de la ruina económica y alejados de la tumba.


