Supongamos que un individuo encuentra una entrada secreta a
nuestra casa y coge la costumbre de venir de vez en cuando a robarnos. Cuando
después de muchos años de latrocinio, nosotros quedamos medio arruinados y no
tenemos casi ni para comer, el ladrón como muestra de magnánima generosidad nos
regala comida por valor de 30 ó 60 euros. ¿Habría alguien tan imbécil como para
agradecer la "generosidad" del ladrón?
Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.
Mostrando entradas con la etiqueta Altruismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Altruismo. Mostrar todas las entradas
1 de abril de 2020
12 de mayo de 2012
Las personas no religiosas son más altruistas a la hora de donar su cuerpo a la medicina o sus órganos que los creyentes
Un reciente
estudio de la Universidad de Otago
en Nueva Zelanda ha analizado la demografía del altruismo respecto a las donaciones
tanto de órganos como de cuerpos de fallecidos para la ciencia en tres países:
la propia Nueva Zelanda, Irlanda y la República Sudafricana. Como no podía ser
de otra forma, las personas donantes adujeron su deseo de ayudar a la ciencia médica
y a los demás. Por supuesto también eran en general personas más altruistas que
la media de la población de sus respectivos países, puesto que
colaboraban más tanto en esfuerzo como en dinero a diversas obras de caridad.
Cuando los investigadores analizaron las creencias de estos donantes
observaron tal y como se muestra en el siguiente gráfico
que la proporción de personas no religiosas estaba aumentada
en estos donantes respecto a la población general de sus respectivos países. El
caso más llamativo fue la católica Irlanda en donde más de un 95% de la
población se declara religioso, pero en donde cerca de una cuarta parte de las
donaciones fueron realizadas por el escaso 4% de increyentes existentes en el
país (en total un incremento de unas seis veces). Y este efecto es en realidad todavía mucho más
acusado si tenemos en cuenta que la mayoría de los donantes de cuerpo para la
ciencia eran personas mayores de 60 años, segmento de la población que por
ejemplo en Irlanda es casi totalmente católico. Como comentan los autores del
estudio, hubiera sido de esperar que personas mayores con un historial de
prácticar la caridad hubieran sido personas muy religiosas y no lo que se
desprende de este estudio que es todo lo contrario.
La misma diferencia se obtuvo cuando se analizaron las
donaciones de órganos en los tres países, nuevamente los individuos no
religiosos volvían a ser más altruistas que los creyentes. Únicamente no se
encontraron diferencias entre creyentes y no religiosos cuando se comparó el
altruismo de estos grupos respecto a la donación de sangre.
En resumen,
un nuevo estudio (como el que recientemente comenté en otra entrada del blog) que desmonta el mito, propagado intencionada e interesadamente
por todas las jerarquías religiosas del mundo, que el altruismo y la
predisposición a ayudar al prójimo es una característica asociada a las
creencias religiosas y que los increyentes son personas malévolas y amorales
únicamente interesadas en satisfacer sus propios deseos narcisistas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



