No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
Yasmine Mohammed es una activista de derechos humanos y escritora nacida en Canadá en una familia de fanáticos musulmanes, que fue “educada” en la más estricta Saría y forzada por su propia familia a casarse con un terrorista de Al-Qaeda.
Las personas religiosas que practican su fe sin ningún tipo de fanatismo han conseguido que cualquier crítica (por más real y probada que esta sea) a la religión se considere una ofensa de mal gusto y muchas veces hasta punible por la ley.
Analizado con una mínima capacidad de pensamiento crítico, la religión es una terrible enfermedad mental, en donde los masoquistas creyentes apelan a un dictador celestial que les controla las 24 horas del día y monitoriza sus actos, sus deseos y hasta sus pensamientos más íntimos para torturarles por toda la eternidad si no guardan debida sumisión y devoción ¡ríanse ustedes de los dictadores de Corea del Norte!
Este más que impactante video rodado en la civilizada Noruega demuestra que el Islam sigue anclado en la más perversa Edad Media y que además sus seguidores no tiene la más mínima decencia intelectual de moderarse ni siquiera en Europa.