Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.

No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

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21 de septiembre de 2015

Una muy particular asistencia médica privada en EEUU



¿Qué pensarían si su médico privado, ese que les cobra un riñón en cada visita, les "informara" que el VIH no causa el SIDA, que las vacunas producen autismo o que la esperanza de vida de los homosexuales se acorta en 20 años debido a su pecaminosa forma de vida? Pues no se sorprendan y sean bienvenidos al particular mundo de la "Association of American Physicians and Surgeons".

7 de octubre de 2014

Curando el SIDA y el cáncer con hierbas



Dentro del disparatado pero terrible mundo de la superstición africana, en donde chamanes, brujos, santeros y sacerdotes varios se disputan los cuerpos y las mentes de la depauperada e iletrada población, el presidente-dictador de la pequeña nación de Gambia destaca por su criminal desvergüenza.

12 de diciembre de 2013

En África el cristianismo cura el SIDA



Desgraciadamente la religión ejerce tan omnímodo poder que sus representantes pueden defender sus ignorantes posturas aún cuando impliquen la muerte de personas sin temor alguno a sufrir las consecuencias de tan criminales posturas.

3 de diciembre de 2013

¿Apertura en la iglesia católica? No se dejen engañar, que es lo mismo de siempre

Mucho se está hablando últimamente sobre los supuestos cambios de rumbo que parece ser que el nuevo papa argentino está intentando llevar a cabo dentro de la esclerótica, antidemocrática y muchas veces criminal iglesia católica.

11 de octubre de 2013

El victimismo anticiencia del cambio climático amordaza la libertad de expresión de los científicos y censura



Habitualmente los movimientos anticiencia: creacionistas, negacionistas del SIDA o del cambio climático, antivacunas, etc utilizan el falso victimismo de considerarse rebeldes disidentes acosados y perseguidos por un supuesto y oscuro contubernio de científicos empeñados en ocultar la verdad a la sociedad. Pero desgraciadamente la realidad es muy diferente. 

24 de julio de 2013

30 de noviembre de 2012

Estrategias pseudocientíficas para hacer apología de la superstición



A lo largo de estos años de redacción del blog, diversos creyentes en las innumerables supersticiones (sean éstas de tipo religioso, paranormal o pseudocientífico) que anidan en la mente del ser humano han contestado a mis escritos. Algunos de ellos para descalificar mis escritos, unos pocos para insultarme directamente por mi blasfema impiedad y otros muchos para mostrar su indignación por mis opiniones y hacerme saber de paso que sus creencias y los sentimientos que albergan hacia ellas estaban (según su particular, sesgado y totalmente errado criterio) por encima de mi libertad de expresión. Salvo con los insultos directos, he intentado contestar y razonar con estos oponentes y hacerles ver los evidentes fallos de sus deficientes reflexiones. Pero también me he encontrado con un nuevo tipo bastante particular de oponentes, que yo llamo los “pseudocientíficos filosóficos”, que además parecen estar proliferando en los últimos tiempos. Imagino que porque la defensa clásica de la superstición ha llegado a su máximo techo y necesitan contraatacar de alguna manera a la ya famosa argumentación resumida muy claramente por Carl Sagan de que 


“Afirmaciones extraordinarias requieren siempre de evidencias extraordinarias que las sustenten”


Así que imagino que pensando que la mejor defensa es un buen ataque algunos de estos grupos han desarrollado esta “Pseudociencia Filosófica” que consiste básicamente en tres sencillos principios:

El primero consiste en recubrir bajo una “terminología científica” lo que simplemente es superstición. El exponente más claro de este comportamiento es el por todos conocido y mal llamado “creacionismo científico” o diseño inteligente.  Se “buscan” pruebas de la intervención divina en la naturaleza o en los supuestos textos sagrados revelados por la deidad judeocristiana (para ver una extensa y contundente refutación de los supuestos “hechos científicos” corroborados por la Biblia el blog La ciencia y sus demonios dedicó toda una serie completa de 9 entradas) y por supuesto sin realizar ningún estudio científico, se afirma categóricamente que la ciencia ha corroborado la superstición tratada. Un ejemplo llamativo por lo ridículo es el blog Creacionismo especial en el que se defiende el Génesis al completo, incluida una vuelta al más estricto geocentrismo bíblico con supuestos gráficos, diagramas y un desarrollo pseudomatemático-físico de disparatadas ecuaciones sin sentido que nos "demuestran" que la Tierra es el centro inmóvil del Universo. Ahí es nada.

El segundo consiste en el sesgo más absoluto a la hora de evaluar las pruebas a favor y en contra de sus argumentos, es decir la aplicación más estricta posible de la coloquial y famosa ley del embudo

 “Lo ancho para uno/lo estrecho para los demás”

Cuyo ejemplo más claro junto con los creacionistas son los negacionistas del SIDA, éstos últimos con los que he tenido que lidiar últimamente en un larguísimo cruce de argumentaciones y contraargumentaciones en una entrada previa

Así mientras cualquier remota coincidencia entre sus teorías y los hechos les sirve de base irrefutable para demostrar la verdad de sus creencias aunque existan infinidad de datos, experimentos o estudios contrarios a sus tesis, en cambio cuando estos individuos analizan la literatura científica contraria a sus argumentaciones se convierten rápidamente en los más firmes y extremistas defensores de la integridad del método científico y de la ciencia en general. Así en el ejemplo del SIDA argumentan que el VIH no existe y que la inmunodepresión ligada al virus es un conjunto de decenas de enfermedades diferentes que se curan básicamente con vida sana y relajada, alimentación natural y tratamientos de “medicina” alternativa. ¿Sus pruebas? No esperen ningún experimento realizado por ellos puesto que no se degradan a tal bajeza experimental. Simplemente argumentan que, como en los trabajos originales de Gallo o Montagnier no se purificó al 100% el virus, entonces el VIH no existe. No entienden de grados de pureza porque probablemente nunca han estudiado o se les ha olvidado completamente la química del bachillerato elemental, en donde lo primero que se enseña es que se puede trabajar con reactivos de distinto grado de pureza y que la pureza absoluta no existe. Si el prospecto de un método de detección del virus o en un estudio posterior se indica que a veces aparecen falsos positivos (por cierto, como en todo criterio humano de identificación), ello se convierte en otra prueba adicional de la no existencia del virus. Como ven una transliteración casi exacta del pecado original cristiano a la ciencia. Si algo no es perfecto, es que mi teoría aunque no tenga ningún apoyo experimental, es verdadera. No importa cuántas otras pruebas existan a favor de la existencia del virus y de la enfermedad, todo es erróneo en su sesgada argumentación de fondo. 

Inciso, esta argumentación “purista y perfeccionista” es similar en ignorancia y absurdez a la de un alucinado que intentara convencernos a día de hoy de que la aviación no es factible y que los aviones no existen porque dice haber encontrado que el vuelo original de los hermanos Wright en Carolina del Norte en 1903 duró menos de lo que cuentan las crónicas históricas, o que el avión fue ayudado por una repentina racha de viento en su desplazamiento, o que un historiador acaba de descubrir que los intrépidos inventores no era hermanos. 

Y la tercer argumentación compartida por creacionistas, negacionistas del SIDA y activistas antivacunación entre otros "disidentes" de la ciencia es apelar a los conceptos de libertad de expresión y debate para difundir todas las opiniones y puntos de vista sobre el tema en cuestión por muy disparatados que estos sean, mediante la errónea e interesada aplicación de los derechos políticos y el concepto de democracia a la ciencia. Y es que esta apelación además de tergiversadora es absolutamente errónea. Cuando se va construir un puente no se forma una comisión democrática encargada de decidir si el puente se va fabricar en acero y hormigón o si se elige la solución de los incas de hacerlo trenzando manualmente fibras vegetales (por cierto una solución totalmente ecológica), tampoco se vota democráticamente cuánto hormigón se va necesitar en la construcción. Simplemente se contrata a profesionales expertos: geólogos que estudien la consistencia del terreno e ingenieros que diseñen una estructura sólida a prueba de terremotos. Tampoco se escuchan, valoran y se votan todas las opiniones de los pasajeros cuando encontrándose en un avión, uno de los motores falla y hay que decidir hacia dónde y cómo continuar o si por el contrario hay que hacer un aterrizaje de emergencia. Son los pilotos los que sin consultar con el pasaje toman las decisiones que consideran más factibles en ese momento. Por supuesto el cirujano tampoco pide consejo al enfermo o familiares sobre que arteria coser o cual va ser el tamaño del pedazo de órgano que va a extirpar para asegurarse que está eliminando de forma correcta el tejido tumoral. Entonces ¿porqué en asuntos muchísimo más importantes y que afectan a la salud y a la vida de cientos de millones de personas y en donde decisiones erróneas (basadas en creencias), que nos pueden retrotraer a épocas no tan lejanas en donde éramos pasto de terribles epidemias, hay que abrir debates en los que se permitan todos los puntos de vista? Porque no nos engañemos, cuando neohippies en conexión mística con la naturaleza argumentan que, ellos no vacunan a sus hijos porque no creen en las infecciones y no quieren introducir en los cuerpos de sus pequeños sustancias artificiales, que además no son necesarias (según el experto consejo de chamanes y gurus) porque una vida sana y tranquila, junto con una alimentación natural a base de zumos y verduras les va a mantener sin enfermedades hasta la vejez, están no sólo poniendo en peligro a su descendencia sino que si el ejemplo cunde y otros siguen su demente consejo, enfermedades hoy prácticamente eliminadas volverán rápidamente a matar a miles de niños como en épocas no tan lejanas. Lo mismo ocurre con los negacionistas del SIDA, si de verdad el VIH no existe y la enfermedad es una descompensación del propio cuerpo ¿qué necesidad hay de tomar los antiretrovirales y ponerse el preservativo? Y así aparece el consiguiente riesgo de que los cientos de miles de infectados del primer mundo, que actualmente llevan vidas bastante normales con la adecuada medicación, abandonen los tratamientos y empiecen a morir como en las décadas de los 70 y 80 del siglo pasado. O ya puestos, ¿para que va a invertir un país del tercer mundo parte de sus escasos recursos económicos en comprar los todavía caros tratamientos antiretrovirales si el VIH no existe? Pues menudo ahorro que consigo, pensará el siempre preocupado ministro de economía del paupérrimo país. Y claro, luego pasa como en Sudáfrica tal y como comenté en una entrada previa, que cuando el presidente Mbeki fue convencido por las teorías de los negacionistas y dejó de comprar los antiretrovirales, más de 300.000 sudafricanos pagaron su ignorante locura muriendo de forma prematura y más de 30.000 niños nacieron con el virus por falta de medicación contra el SIDA, siendo todavía en la actualidad el país con mayor número de muertes anuales por esta terrible pandemia. 



24 de octubre de 2012

El negacionismo del SIDA de simple "new age" occidental a la criminal política sanitaria nutricionista sudafricana


Después de toda la estéril discusión con los diversos negacionistas del SIDA que han visitado este blog y las diversas entradas en las que he tratado el tema de la influencia de la religión, la superstición y la pseudociencia que interfieren en los tratamientos antivirales voy a presentar gráficamente los terribles datos de lo que implica su irracional y sobre todo criminal posición supuestamente crítica sobre el VIH, el SIDA y los tratamientos antirretrovirales.

El siguiente gráfico ha sido sacado de la web Gapminder especializada en recopilar estadísticas mundiales y presentarlas en un contexto gráfico e interactivo que llama la atención tanto por su sencillez y comodidad de uso como por su impacto visual.



Como pueden observar se representa a cada nación es un simple diagrama de dos ejes: en el eje X se representa la población de cada estado y en el eje Y el número total de muertes debidas al SIDA. Así abajo a la derecha el gran punto rojo es China, el país más poblado de la tierra con unos 1.400 millones de habitantes y unas 26.000 muertes en 2009.


Casi todos los países se encuadran en la parte inferior izquierda del gráfico. Destacando únicamente tres países: el segundo país más poblado, la India con unos 170.000 decesos atribuibles al SIDA y Nigeria con 220.000 muertes por SIDA aunque su población es sensiblemente inferior a los gigantes superpoblados de Asia.


Y ahora observen el diagrama aumentado, en donde en la parte superior izquierda que aparece un país que con tan sólo 50 millones de habitantes bate todos los records de muertes atribuibles a la pandemia del SIDA, por su color azulado indica que es un país del África subsahariana en donde en el año indicado murieron la friolera de 310.000 personas.



Este país es la república sudafricana. ¿Y qué tiene de especial ese país para presentar estas terribles estadísticas de muerte asociada al SIDA muchísimo mayores que naciones mucho más pobladas de su mismo entorno geopolítico o cultural? Pues que desgraciadamente ha sido el único país en donde los negacionistas del SIDA con el médico vendedor de vitaminas Matthias Rath y el oncólogo Peter Duesberg (del que ya he hablado en una entrada previa) a la cabeza convencieron a la ministra del sanidad del momento, la doctora Manto Tshabalala-Msimang (firme defensora de la "medicina tradicional" y del nutricionismo) y al presidente Thabo Mbeki de que el VIH y el SIDA eran una invención de científicos sin escrúpulos al servicio de las multinacionales farmacéuticas. Y que los síntomas se podían curar con suplementos vitamínicos (que por supuesto vendía una empresa del propio Rath)  junto con una dieta a base de zumos y verduras. Así que la ministra y el presidente de Sudáfrica interrumpieron la compra e incluso la donación por ONGs de los antirretrovirales, ante la perplejidad y las protestas del estamento médico y científico tanto nacional como internacional. De tal forma que más de 5.000 investigadores de todo el mundo (incluyendo galardonados con el Premio Nobel y prestigiosos científicos pertenecientes a los más importantes centros de investigación de vanguardia mundial como el Instituto Max Planck, el EMBL, El Instituto Pasteur, la Royal Society of London o miembros de las más acreditadas sociedades científicas como la Academia de Ciencias de EEUU) firmaron la Declaración de Durban, que se publicó por la prestigiosa revista científica Nature en la que se afirmaba rotundamente que

"la evidencia de que el VIH causa el SIDA es clara, exhaustiva y sin ambigüedades, cumpliendo los mayores estándares científicos"

El médico y periodista científico del periódico británico The Guardian, Ben Goldacre dedica todo un capítulo de su recomendable libro Mala Ciencia al disparate "nutricionista" que ha llevado a Sudáfrica a liderar estas terribles estadísticas mundiales. 

En resumen, este es el problema de trasladar la pseudociencia engañosa desde nuestro confortable primer mundo, en donde existen fuertes contrapesos médicos, sociales, legales y judiciales que impiden que iluminados como Duesberg o simples empresarios avaros y sin escrúpulos como Rath puedan causar excesivo daño, a países del tercer mundo en donde una mala decisión del gobernante de turno conlleva la muerte de cientos de miles de personas.


11 de julio de 2012

Dios contra los medicamentos antirretrovirales


En una entrada previa  ya he analizado la influencia de la religión en la transmisión y prevención de la infección por el VIH en Ghana desde el punto de vista de las creencias tradicionales animistas africanas. Los resultados del estudio indicaban una influencia negativa de la religión en la salud. Para aquellos que pudieran pensar que ello es una simple anécdota del atrasado continente africano, un grupo de investigadores británicos ha realizado recientemente otro estudio en seropositivos africanos que residen en Londres y que por el contrario profesaban religiones monoteístas más acordes con nuestra cultura occidental. Así los individuos estudiados eran básicamente cristianos con presencia de un pequeño porcentaje de musulmanes. Pues bien, el estudio demuestra que la religión interfería con los tratamientos antirretrovirales. El motivo, cuanto más creyente era el individuo más esperanza tenía en el poder curativo de la fe. Incluso algunos de estos verdaderos creyentes pensaban que tomar los medicamentos antirretrovirales implicaba una falta de fe en el poder curativo divino. Y claro entre la medicina atea y la gloria omnímoda del Señor pues ya se sabe. Si a eso le añadimos que otro estudio previo mostraba que las personas más religiosas en EEUU tenían más probabilidades de olvidarse del tratamiento antirretroviral pues podemos concluir que, al menos en el caso haber sido infectado por el VIH, tener fuertes creencias religiosas sean del tipo que sean: cristianas, musulmanas o animistas es una mala decisión y que muy probablemente estas religiones están ayudando a expandir la terrible pandemia que asola a decenas de países principalmente en el tercer mundo. Y mientras tanto todos los profetas e intermediarios de lo sagrado del mundo hablando siempre arrobados de la bondad y las ventajas de la fe y la religión.


31 de mayo de 2012

La conspiración paranoica del origen del SIDA se afianza en los Estados Unidos


Aunque el origen de la pandemia del SIDA se ha trazado inequívocamente desde un salto evolutivo del virus de la inmunodeficiencia de chimpancés en el África central hasta sus nuevos hospedadores humanos, existe una significativa minoría de ciudadanos tanto de EEUU como en varios países subsaharianos que creen que el virus VIH fue diseñado específicamente como arma de bioterrorismo para producir un genocidio en África. Pues bien, un reciente estudio ha analizado el calado entre la población estadounidense de esta teoría conspiranoica a lo largo del tiempo. Así en el año 1999, un 8% de los blancos, y un sorprendente 23,6% de los hispanos ó un 27,8% de la población afroamericana estadounidense afirmaba que el SIDA fue el resultado de un plan gubernamental para asesinar intencionadamente a los africanos y por extensión a sus descendientes norteamericanos. Como se puede observar, la prevalencia de la creencia era mucho más alta entre las minorías raciales de los EEUU. Al repetir el cuestionario 4 años después se encontró que únicamente entre la población hispana esta absurda creencia había disminuido hasta un 21,9% de los encuestados. Por el contrario, había aparecido un ligero aumento de los blancos (hasta el 8,4%) y un destacado 34,1% de la población negra de EEUU pensaba en el bioterrorismo gubernamental como el origen del VIH. Si trasladamos estos porcentajes a la población total de EEUU estaríamos hablando de la escalofriante cifra de más de 43 millones de estadounidenses que creen en esta absurda y enfermiza conspiración. Y luego todavía muchos se siguen cuestionando la necesidad de enseñar más ciencia a la población. 


18 de mayo de 2012

Brujería y superstición y la prevención del SIDA en el África subsahariana


En la mayoría de las culturas del África subsahariana la superstición y la brujería están indisolublemente ligadas a las causas y a la etiología de las enfermedades, por lo que su impacto en la salud pública de los habitantes de este continente puede ser elevada. Esto es lo que demuestra un reciente estudio que ha analizado la influencia de estas creencias en la transmisión y prevención de la infección por el VIH en Ghana. Así el estudio muestra que en general aquellos individuos que creían que el SIDA se podía contraer mediante brujería u otros medios sobrenaturales eran poco proclives a utilizar preservativos en sus relaciones sexuales por lo que quedaban más expuestos a ser infectados por el VIH. Lo cual es razonable dentro de la disparatada lógica supersticiosa, si un individuo no entiende de patógenos y achaca sus males a entes espirituales cualquier campaña de salud pública de prevención está condenada al fracaso. En resumen, un nuevo caso de la perniciosa influencia de la religión en la salud. Así que, entre estas absurdas creencias y la oposición del catolicismo al uso del preservativo, la pandemia del SIDA tristemente seguirá campando a sus anchas en ese castigado continente.

5 de febrero de 2012

¿Nuevos datos sobre el negacionismo sobre el VIH y el SIDA?


Leo en el blog La Ciencia y sus demonios que el reputado especialista en cáncer Peter Duesberg acaba de publicar un artículo en una revista científica refutando la relación entre el VIH y el SIDA y como se podrán imaginar se ha organizado una gran polémica. Así que para encuadrar en el verdadero contexto y delimitar claramente la importancia del mencionado estudio voy a desgranar algunos argumentos para los que no son especialistas en ciencia.
Generalmente cuando un investigador termina un estudio evalúa la novedad y el interés de su trabajo antes de intentar publicarlo. Así si considera que su estudio implica un gran adelanto en el conocimiento o cambia el paradigma de lo anteriormente conocido lo envía a las mejores revistas científicas como Nature, Cell o Science, que publican estudios excepcionales en cualquier campo de la ciencia. Si en cambio considera que su estudio es interesante y sólido, pero que no es el gran descubrimiento que todos los investigadores buscamos con ansiedad, selecciona una buena revista especializada del campo para su evaluación. Así, hay buenas revistas especializadas en cáncer, inmunología, virología, astronomía, etc. ¿cómo medir cuanto de buena es una revista? Pues existe un parámetro denominado índice de impacto (en inglés “impact factor” o IF) que da cuenta bastante bien de la calidad de una revista. En general, cuanto más alto es, mejor es la revista. Así las grandes (Nature y similares) tienen IF mayores de 20 y las buenas revistas especializadas en inmunología o virología (campos en donde habitualmente se publican estudios sobre VIH y SIDA) oscilan entre 10 y 5 de IF. Pues bien, dicho estudio que culmina con la taxativa y sorprendente conclusión de que el SIDA no está causado por el VIH y que por tanto tendría un alto impacto científico no ha sido publicado en la grandes revistas. Tampoco en ninguna sólida revista especializada de inmunología o virología. No, ni siquiera ha sido publicado en revistas menores de esos campos. Este estudio ha sido publicado en la Italian Journal of Anatomy and Embryology”. ¿Cómo? ¿Un estudio sobre VIH publicado en una revista de anatomía y embriología? Es como si quien evaluara la capacidad de un futbolista fuera un entrenador de balonmano. ¿No les parece algo muy extraño? Quizás esta revista tenga un alto IF y muchas veces el investigador prefiere publicar en una revista algo ajena al campo de estudio pero con alto IF a hacerlo como en este caso en una de inmunología/virología que tenga menor IF. Ello es debido a la altísima presión a la que estamos sometidos los investigadores por presentar buenos resultados a las agencias financiadoras que nos escrutan constantemente para decidir si estamos gastando bien el dinero que nos concedieron o el que nos vayan a conceder en un futuro. Lo que suele ocurrir en estos casos es que aunque tu trabajo sea bueno si la revista está muy alejada del campo de estudio (como es en caso que estamos comentando) lo normal es que el editor de la misma envíe directamente (sin entrar a evaluar la calidad del trabajo) un diplomática y educada carta de rechazo indicando al investigador que su trabajo estaría mejor evaluado y reconocido en una revista más especializada en el tema de estudio. Pero sorpréndase, es que encima el Italian Journal of Anatomy and Embryology” es una revista absolutamente mediocre donde imagino que casi nadie con aspiraciones quiera publicar ya que presenta un misérrimo IF de tan sólo 0,35. Incompresible decisión de nuestro brillante científico, máxime cuando todos los científicos queremos publicar nuestros estudios en revistas con el mayor IF posible y la mayoría mantenemos nuestra reputación científica publicando por encima de un determinado nivel, de tal manera que cuando tenemos estudios con resultados finales poco interesantes (cosa bastante habitual por otra parte) preferimos no publicarlos en revistas de muy bajo IF para que no baje la calidad media de nuestro curriculum. En resumen, todo apunta que este estudio no fue aceptado en las revistas adecuadas y Duesberg se ha empeñado en publicarlo en algún sitio cueste lo que cueste sin importarle las críticas científicas que le habrán enviado los evaluadores de las revistas de mayor prestigio a las que habrá enviado el estudio previamente.
¿Y porque si este estudio de un buen investigador es tan impactante no ha sido tenido en cuenta por la comunidad científica? Pues no se imaginen conspiraciones paranoicas de ningún tipo. Simplemente porque en ciencia hay un dogma inalterable que se puede resumir en la famosa frase de Carl Sagan “afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias para ser creídas”. Cuando miles de laboratorios en el mundo han trabajado durante décadas con el VIH infectando linfocitos humanos, cuando se ha inoculado el virus equivalente a monos produciendo una enfermedad muy semejante al SIDA, cuando multitud de estudios epidemiológicos avalan la relación VIH-SIDA, cuando los enfermos de SIDA mejoran con tratamientos específicamente diseñados para bloquear a diversas proteínas del VIH, un estudio que niegue esta relación tiene que demostrar de manera irrefutable en que se han equivocado todos los científicos anteriores. Y esto desgraciadamente no lo ha hecho Duesberg. Imaginemos que de verdad el VIH es inocuo y no causa el SIDA y que todos los estudios anteriores son erróneos. Por ejemplo imaginemos que por una inmensa casualidad, el causante del SIDA es otro virus diferente que está fuertemente asociado al VIH y que cuando los investigadores creían que estaban infectando con el VIH también infectaban con este nuevo virus. Si un laboratorio fuera capaz de separar ambos virus y realizando los experimentos adecuados demostrara que no es VIH sino ese nuevo virus (o proteína, o cualquier otra cosa) lo que produce el SIDA y que los inhibidores diseñados contra el VIH también actúan de forma fortuita pero efectiva sobre ese nuevo agente patogénico, les aseguro que inmediatamente diversos laboratorios se pondrían a trabajar sobre ello y si confirmaran esos resultados, toda la comunidad científica (incluidos los descubridores del HIV) se felicitaría por el nuevo hallazgo.
Finalmente, uno de los principales argumentos de este investigador en su defensa del negacionismo VIH-SIDA ha sido comentar que como en Sudáfrica (uno de los países más azotados por el SIDA) la población está creciendo, por tanto no puede existir una epidemia de dicha enfermedad. Como ven un argumento absurdo que demuestra una ignorancia supina. Esta explicación es tan idiota como el de negar los cientos de miles de muertos por accidente de tráfico en las carreteras del mundo porque la población humana crece de manera exponencial. Cualquier alumno de bachillerato, con mínimos conocimientos en estadística y algo de razonamiento lógico, le podría demostrar a este señor que en un país pueden morir millones de personas por cualquier causa y la población puede seguir aumentando siempre y cuando la natalidad sea mayor que la mortalidad durante el periodo de estudio. La prueba más palpable nos la ofrecen los países del cuerno de África que a pesar de estar azotados por recurrentes hambrunas de características épicas, epidemias letales de lo más variopinto y en permanente estado de guerra, situaciones que han matado a millones de personas en las últimas décadas en dicha región, ha habido un espectacular aumento de sus respectivas poblaciones en los últimos decenios.
En resumen y como ya comenté en alguna entrada anterior, ni siquiera los mejores científicos están a salvo de cometer errores colosales. Lo mejor es trabajar día a día con humildad, mantenerse siempre apegado a los resultados y tener lo más controlado posible el ego para evitar comportamientos como el de nuestro protagonista.


 P.D. a 7/10/2012

Después de larga y ya aburrida discusión con varios negacionistas del SIDA que argumentan que el VIH no existe y es todo una conspiración científica mundial dejo esta bonita fotografía obtenida por microscopía electrónica del virus que aseguran que no existe referenciada por la web La ciencia y sus demonios


 
Si alguien quiere ver muchas más con hacer una simple búsqueda en Google acabará saciado, siempre que no sea de la secta anti-SIDA porque para ellos todas y cada una de las fotografías catalogadas como del VIH son montajes, errores de fotografiado o manipulaciones varias y los miles de artículos publicados en todas las revistas científicas mundiales sobre el tema en los últimos 30-40 años son mentiras de investigadores ineptos y corruptos.

P.D. a 24/10/2012

En la nueva entrada


he añadido nuevos datos que demuestran la irracional y sobre todo criminal posición supuestamente crítica sobre el VIH, el SIDA y los tratamientos antirretrovirales.