Existe un doble mito asociado a las personas cuando unas son pudientes y otras humildes. La propaganda dicta que ante situaciones difíciles los menos afortunados renuncian pronto y acaban abandonándose a la molicie y a las excusas. Por el contrario, el mantra que difunden mentirosa y constantemente es que los pudientes, por haber sido educados en la "cultura del esfuerzo" perseveran una y otra vez si importarles las veces que fracasen, hasta alcanzar el éxito.

