El siempre incisivo Steve Cutts muestra en este breve video la falacia de la "felicidad" consumista, que sin embargo podría definirse mucho mejor como pura y dura alienación.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
El siempre incisivo Steve Cutts muestra en este breve video la falacia de la "felicidad" consumista, que sin embargo podría definirse mucho mejor como pura y dura alienación.
Unas viejas y sabias palabras de Jesús Quintero, que desgraciadamente cada día están más de actualidad en este mundo lleno de negacionistas varios, antivacunas, seguidores de las disparatadas supercherías o adictos a ese fascismo violento e iletrado al que nos quieren retrotraer algunos.
El siempre acertado Steve Cutts presenta en el siguiente video una más necesaria reflexión. El actual mundo civilizado se basa en esquilmar de manera exponencial los más que escasos recursos naturales, para aumentar la producción de bienes de consumo que cada vez aportan menos al individuo y que además tiene una fecha de caducidad más corta: una vorágine de pura obsolescencia programada.
El mar ha sido desde siempre el inmenso vertedero donde ha ido la mayor parte de nuestra basura y aunque los gigantescos océanos que cubren nuestro planeta parecen infinitos, está llegando el momento en el que su capacidad está siendo sobrepasada por uno de los grandes inventos modernos: el plástico, el cual está alterando y amenaza con destruir todos los ecosistemas marinos.
Si hubiera que poner un único adjetivo calificativo a nuestra especie de egomaníacos monos bípedos debería ser la de “destructor de mundos”, tal y como muy certeramente muestra el siempre ácido Steve Cutts en el siguiente video.
Hace ya algún tiempo, la consejería de Educación de la comunidad autónoma de Castilla y León (pilotada como no por la ultraderecha patria) decidió que los niños pequeños deben aprender cuanto antes los mecanismos básicos del descarnado y depredador sistema económico neoliberal, para que así pudieran integrarse cuanto antes como verdaderos elementos productivos en la maquinaria de explotación global.
En el documental «La era de la estupidez» se encuentra casi sin duda la mejor definición del disparate de la globalización económica, capaz de esquilmar los recursos naturales para fabricar objetos irrelevantes, que luego además son desechados casi al instante de ser comprados:
Con las creencias hay un severo problema y es que si las mentiras se mantienen demasiado tiempo el cerebro de los niños ya no puede distinguir entre realidad y ficción y termina infantilizado para siempre jamás.
Un muy interesante video sobre cómo en realidad las personas toman las decisiones los ciudadanos de las supuestas "democracias".
Un impactante video que muestra como esa economía mundial completamente globalizada ha generado un grave problema que por supuesto, desde el privilegiado Primer Mundo Occidental, nadie se percata del terrible significado de este neoliberalismo salvaje y depredador que está destruyendo los países del Tercer Mundo y convirtiendo a sus ciudadanos prácticamente en esclavos.
El siempre incisivo Steve Cutts muestra en este breve video la falacia de la "felicidad" consumista.
En el documental «La era de la estupidez» se encuentra casi sin duda la mejor definición del disparate de la globalización económica, capaz de esquilmar los recursos naturales para fabricar objetos irrelevantes, que luego además son desechados casi al instante de ser comprados.
La mayor falacia de los defensores del neoliberalismo extremo y de una globalización mundial es ese absurdo (y peligroso) dogma sobre el que descansa todo el edificio del capitalismo: crecer, crecer y creer hasta el infinito y más allá como decía el famoso personaje de los dibujos animados.
Un interesante video sobre cómo tomamos en realidad las decisiones los ciudadanos de las supuestas "democracias".
Ahí es nada, acabamos de descubrir que la prestigiosa científica Jane Goodall se ha pasado al bando de esos perroflautas comunistas bolivarianos que, encabezados por el actual Ministro de Consumo español, intentan poner un poco de cordura en el depredador sistema de la agroganadería industrial.
Si hubiera que poner un único adjetivo calificativo a nuestra especie de egomaníacos monos bípedos debería ser la de “destructor de mundos” tal y como muy certeramente muestra el siempre ácido Steve Cutts en el siguiente video.
Quizás el más evidente ejemplo de que todo el actual sistema económico es un absoluto despropósito es el comercio marítimo internacional, que permite deslocalizar bienes y servicios a costa de un terrible daño al medio ambiente.
Unas viejas y sabias palabras de Jesús Quintero, que desgraciadamente cada día están más de actualidad.