La célebre y criminal doctrina de la Iglesia Católica de que hay que seguir a rajatabla ese demente absurdo bíblico del “creced y multiplicaos” nos lleva al desastre más absoluto.
No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.
La célebre y criminal doctrina de la Iglesia Católica de que hay que seguir a rajatabla ese demente absurdo bíblico del “creced y multiplicaos” nos lleva al desastre más absoluto.