En Alemania se registraron alrededor de 654.300 nacimientos en 2025. Y según la Oficina Federal de Estadística algo más de un millón de alemanes fallecieron ese mismo año, por lo que la población debería haber disminuido en unas 450.000 personas. Sin embargo, la población total del país ha aumentado ligeramente gracias a la inmigración.
Con estas perspectivas demográficas La Agencia Federal de Empleo de Alemania y diversos institutos económicos han calculado que el país necesita unos 400.000 inmigrantes anuales para evitar la escasez de mano de obra y que la economía en su conjunto no colapse.
Sin embargo, las recientes elecciones en uno de sus “lands” han aupado al poder a los neonazis que, siguiendo las doctrinas hitlerianas odian a los inmigrantes y han prometido expulsar a la mayoría de los extranjeros (si no a todos) los que están trabajando en Alemania.
Y la pregunta que alguien con la más mínima capacidad de raciocinio y conocedor de las matemáticas más elementales es ¿Quién narices va a cuidar a los cada vez más numerosos ancianos germánicos? ¿Quién va a conducir autobuses, camiones y trenes? ¿Quién va a apretar tornillos en las fábricas alemanas y quien va a construir casas, puentes, autopistas y demás infraestructura que se cae a trozos en la mal llamada locomotora europea? porque los nativos de pura cepa no están para nada por la labor de volver a realizar esos penosos trabajos, con esas duras labores que en la actualidad solo soportan los inmigrantes provenientes del Tercer Mundo.
Porque los fachapobres de Alemania, de España, de EEUU o ya puestos del resto de los países desarrollados, mucho protestar, mucha banderita, mucho brazo en alto, mucho “amor” por la patria, pero esperan (cobarde y egoístamente) que sean otros los que se levanten a las 5 de la mañana y se vayan a los invernaderos a cosechar fresas con un calor sofocante, a conducir camiones por todo el sagrado suelo patrio y hasta allende los mares, a poner ladrillos en la obra a 5 grados bajo cero en invierno o a 40 grados a la sombra en el cada vez más abrasador verano y demás penosas labores para las que los acomodados europeos ya no estamos preparados.
Es por ello que como bien indica el siguiente video el comportamiento de los imbéciles fachapobres germánicos (y ya de paso de cualquier otro inbecilizado nativo de lengua europea) será dentro de unos años un caso de estudio de la psiquiatría por su manifiesta, esquizofrénica y casi suicida estulticia.
Es por ello que tiempo llegará (y pobres de nosotros si no es cuanto antes) que a los analfabetos e idiotizados fachapobres se les privará del derecho al voto y serán tutelados por un juez de menores por su manifiesta incapacidad intelectual de reconocer la verdad y amoldarse al complejo siglo XXI y sobre todo para tranquilidad de aquellos que usamos la cabeza para su verdadera función ¡pensar! y no para ponerse ridículos y muchas veces terroríficos sombreros.



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