Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.

No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

Red Atea

Red de blogs AteosMagufos, Blogs de escepticismo y ciencia

Buscar este blog

7 de agosto de 2026

La ofensiva trampa que hacen los creyentes con sus dos dioses diferentes y antagónicos

Los
creyentes juegan tramposamente con dos barajas a la hora de hablar sobre su dios. Cuando les conviene afirman rotúndamente que el dios que puso en marcha el Big Bang y ya de paso todo el casi infinito Cosmos que está desvelando la Ciencia es incognoscible y que sus intenciones están más allá del pobre raciocinio de los humanos.
 
Pero luego, otras veces aseguran sin asomo de duda alguna que este dios “misterioso” prefiere contradictoriamente a los hombres barbudos, con tirabuzones o completamente afeitados, vestidos de riguroso traje negro o por el contrario con una túnica azafrán, con un gorrito ridículo o un ostentoso turbante.
 
También afirman con total rotundidad que ese dios dicta que está prohibido comer carne de vaca o de cerdo, que a la deidad le agradan las mujeres sumisas y serviles y que por supuesto ellas deben estar tapadas a veces de pies a cabeza y otras basta con un pudoroso pañuelo tapando el cabello.
 
Los religiosos además saben con meridiana claridad que debemos arrodillarnos ante la deidad, aunque muy curiosamente nunca se ponen de acuerdo si debemos hacerlo los viernes, los sábados, los domingos o las noches de luna llena y eso sin contar el resto de alienantes y estúpidos rituales inventados por analfabetos dementes de tiempos más o menos remotos para tranquilidad de los poderosos y solaz de semideficientes mentales, tal y como muy irónicamente indica Yuval Harari en el siguiente video. 
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario