27 de junio de 2026

A dios le gustan por supuesto blanquitas y rubitas

Una de las más terriblemente estúpidas y ofensivas creencias de los ignorantes cristianos consiste en pensar que un ser atemporal, omnisciente y todopoderoso dedica su tiempo a escuchar y a cumplir las más patéticamente egoístas súplicas de algunos de los más iletrados monos sin pelo que pueblan este pequeño planeta perdido en el rincón más oscuro de una galaxia del montón.

Así en los siempre muy descerebradamente piadosos EEUU de vez en cuando aparecen testimonios de esa supuesta predilección, como ocurrió hace algunos años en donde una niña blanquita, rubita con sus gafitas de diseño y muy monilla ella tuvo sus 15 minutos de gloria al desvelar su increíble milagro cristiano. Resulta que nuestra protagonista se resbaló del álamo en el que estaba subida, cayendo desde tres metros de altura al tronco hueco del árbol y apareciendo en otra dimensión. Inciso ¿les suena de algo el argumento? Lo mismo nuestra cristianita había leído hace poco el famoso cuento carrolliano y vio la oportunidad de alucinar con sus semejantes.
 
Pues bien adivinen donde nuestra piadosa niñita apareció como de repente. ¡Claro que sí! se reunió con nada más y nada menos que con Jesús en el cielo (cristiano se entiende, que los demás son inventos del Maligno para pervertir las almas de los incautos), individuo que según la testigo tenía una barba marrón, pelo castaño y vestía una túnica blanca ¡vamos como cualquier pintura de la Edad Media!. Así que entonces esto es la prueba irrefutable que toda la iconografía cristiana pintada por todos esos artistas se realizó bajo divina inspiración.

Allí en el cielo, nuestra piadosa cristianita le preguntó a Jesús si se podía quedar con él, pero Nuestro Señor le respondió "No Annabel, tengo planes para ti en la Tierra". Y parece que el hijo ilegítimo de la paloma fornicadora se tomó muchos desvelos por Annabel ya que parece ser que la curó de varias graves enfermedades que sufría nuestra elegida.  En ascuas quedo, ¿será la próxima Premio Nobel de Medicina por encontrar una cura contra el cáncer o el SIDA? ¿acabará con las guerras o el hambre en el mundo? aunque a la vista de los "grandes logros" desarrollado por los siempre dementes elegidos de la orgiástica e incompresible santísima trinidad cristiana, la verdad es que muchas esperanzas no tengo.  

Por lo pronto el único milagro hasta la fecha es que el libro que narraba sus alucinógenas aventuras arbóreas vendió millones de ejemplares en los siempre catetos EEUU y hasta incluso se hizo una película. ¡Eso sí que es un prodigio de categoría!

Así que a la vista de los hechos no queda nada más que confirmar que a la zarza ardiente le gustas las niñitas rubitas y blanquitas estadounidenses como Annabel (bueno más o menos como a todos los curas pederastas de la santa madre iglesia  exceptuando quizás el sexo, que sus representantes en la Tierra son más de violar a infantes del sexo masculino)
 

y queda totalmente confirmado que a la vez siente verdadera aversión por esos cientos de millones de niños negros o asiáticos que perecen en la más terrible miseria, asolados por el hambre y las enfermedades y esos millones de indefensos masacrados en todas y cada de las innumerables guerras que han ocurrido a lo largo de la Historia. 
 

 


P.D:
 
¿Y que fue de Annabel Beam? pues aparte de hacer rica a su familia gracias a la siempre infinita estulticia de los cristianos no hay nada reseñable en su vida que muestre cuales eran esos famosos "planes" divinos.

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