18 de julio de 2019

Beatificación del genocida Franco por sus "grandes" milagros ¡que risa!

La más que conocida relación secular entre la iglesia católica y el fascismo no da lugar a ningún tipo de dudas, ya que todos y cada uno de los genocidas latinoamericanos junto con el triplete de los años 40 del siglo pasado: Hitler, Mussolini y Franco fueron juntos de la mano con la jerarquía católica al completo. Sin embargo la prepotente desfachatez de los actuales fascistas sobrepasa todos los límites.

Puesto que la hija de un ministro franquista y sus acólitos fascistas, esos herederos de los que tienen la manos manchadas de sangre hasta el codo, han tenido la brillante idea de pedir la beatificación del gallego genocida porque parece ser que, aparte de asesinar a cientos de miles de personas y perseguir y torturar a millones, también tenía su corazoncito y tras su muerte, desde ese cielo católico donde es más que seguro que estará a la diestra de la siempre colérica zarza ardiente, tuvo a bien prodigarse en un par de milagros. 

Y agárrense porque no son unos milagros cualquier, sino dignos de un verdadero mago celestial.  El primero de ellos fue conseguir que una mujer en paro fuera agraciada en la lotería nacional con nada más y nada menos que la fabulosa cifra de ¡100 euros! ¡Vamos que la agraciada fascista después de rogar y rogar al dictador lo mismo se pudo pagar una cena en un buen restaurante! eso sí, nada de irse a los de una estrella Michelin porque lo mismo le toca poner dinero de su bolsillo. 

Y si el primer milagro es para troncharse de risa por la más que rácana magnificencia del criminal de guerra, el segundo ya es para subirle directamente a los altares de ese catolicismo tan ignorantemente papanatas al que nos tienen acostumbrados los imbéciles seguidores del nazareno demente. 

Porque que en un mundo donde millones de personas mueren de las más terribles enfermedades, niños incluidos y alguno de estos desgraciados lo mismo es un fascista redomado, el gallego con un único testículo y con un sobrenombre de esos antiguos "maricones" de vodevil resulta que no tuvo la decencia de curar a ningún humano por muy seguidor suyo que fuera, sino que aplicó todos sus poderes celestiales para curar a un gato al que se le había roto el rabo. ¡Toma ya! no me digan que este no es un verdadero milagro y no el de acabar con el hambre en el mundo.

Y lo más increíble del caso es que esta panda de deficientes mentales nazionalcatólicos se lo creen de verdad ¡para que los encierren en un frenopático y tiren la llave al mar! 



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