15 de diciembre de 2018

Un exorcismo en el siglo XXI


Una de las más sorprendentes estupideces de los dogmas religiosos es esa locura de pensar que  un demonio es capaz de entrar en el cuerpo de un cristiano y dominar su voluntad. Y si ya es inconcebible que en este mundo moderno un cura con sotana y un hisopo se enfrente a lo que no es más que una enfermedad psiquiátrica, cuando el exorcismo se realiza en una institución pública como es el ejército colombiano bajo el mando de un oficial el asunto solo puede ser considerado como un delito más que punible.



4 comentarios:

  1. Anónimo1:33 p. m.

    Apliquemos al satanismo y los exorcismo la perspectiva sociológica : file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Downloads/127-572-1-PB.pdf

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  4. Estimado, los exorcistas han "determinado" que el demonio puede meterse a través de una maldición o conjuro, e incluso mediante el juego de ouija. Insólito, pero cierto. No se si es ignorancia, en todo caso es el fomento deliberado de la ignorancia y la superstición. Mientras tanto, los escándalos de notoriedad en la Iglesia ocurren sin mención de posesión diabólica alguna. Huelgan comentarios.

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