Como comenta Sam Harris en este breve video lo más aterrador
de la religión no sólo es que personas con claros y más que evidentes problemas
mentales puedan votar, es que esos mismos individuos afincados en la más tierna
infancia mental pueden ser (y de hecho con demasiada frecuencia salen) elegidos
como gobernantes y por tanto, tomar decisiones que afectan al conjunto de la
ciudadanía de una sociedad moderna. Y eso con el bagaje intelectual de un pobre
analfabeto de la Edad del Bronce.

No hay comentarios:
Publicar un comentario