3 de junio de 2018

Hitler y Dios


Es más que curioso el diferente trato que tiene el genocidio en la mente de las personas religiosas, puesto que dependiendo de quién lo realice es una abominación más que monstruosa o la mayor muestra de bondad posible.

El holocausto judío es considerado por todo el mundo: ateos, cristianos y por supuesto judíos como un execrable crimen sin parangón. Ahora bien, tanto los cristianos como los judíos por el contrario adoran a un genocida mucho peor que Hitler: ese dios egomaníaco que según la verdad revelada en la Biblia fue capaz de exterminar a toda la especie humana, salvo a media docena de elegidos para reiniciar su más que defectuosa creación. 

Y luego esos mismos apologistas del peor crimen posible se considerar los poseedores de la más alta moral y llevan dos mil años obligando al resto del mundo a vivir según las normas emanadas del más abominable libro probablemente escrito nunca por unas mentes más que evidentemente enfermas.


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