5 de abril de 2018

El mundo al revés: delincuentes en libertad y benefactores en la cárcel


España es un país donde los más ofensivos contrastes se suceden de manera más que natural, destruyendo cualquier atisbo de democracia y por desgracia, nada importa y todo sigue igual aunque el hedor de la descomposición y la degradación social ya es inaguantable.

Porque solo así se puede entender que en una nación dirigida por una mafia corrupta, donde los más grandes delincuentes de guante blanco no sólo no son perseguidos por la justicia sino que cuentan con el respaldo social, donde criminales de guerra y genocidas no sólo pueden vivir plácidamente sino que pueden pregonar a los cuatro viento sus delitos y si alguien se ofende puede acabar ante un juez, la única persona que en los últimos años ha luchado de manera efectiva contra la delincuencia organizada y las mafias internacionales resulta que acaba de ser detenido para ser extraditado a quizás la nación que es el ejemplo más paradigmático del crimen organizado a nivel mundial.

Porque en realidad a este informático Falciani habría que nombrarle inspector de Hacienda honorario (y pagarle una pensión pública si fuera necesario) porque lo que ha hecho es verdadera lucha contra el fraude y la evasión fiscales a nivel mundial, y merece todo el reconocimiento público a su gran labor.

Y sin embargo en esta casposa España se le detiene para que los más que delictivos suizos, con sus cuentas opacas del narcotráfico, la prostitución y el crimen organizado puedan seguir delinquiendo impunemente. ¡El mundo al revés!

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