19 de septiembre de 2011

La verdadera fe católica


Los católicos suelen decir que creen en un dios pobre y humilde. Pero como una imagen vale más que mil palabras ahí está la siguiente foto tomada en la misa que celebró Benedicto XVI en las jornadas de la juventud católica el pasado mes de agosto



En ella se puede observar como el papa y sus acólitos se postran ante la custodia de Arfe de la catedral de Toledo, una obra megalómana para un dios egocéntrico que contiene 8 kilos de oro puro, 183 kilos de plata, además de esmaltes y piedras preciosas. Que bonito. Millones de jóvenes católicos llenos de pasión cristiana viendo a su anciano jefe cubierto de brocados y arrodillado ante oro puro. No me digan que no se autodefinen perfectamente cuanto dicen formar parte del rebaño divino.
El costo de esta obscena representación de lujo, derroche y ostentación fue la friolera de 15 millones de maravedíes allá por la época de los Reyes católicos. Y mientras tanto el pueblo llano a pasar hambre. Y no piensen que es la única, puesto que por ejemplo también la catedral de Córdoba tiene otra similar de 200 kilos de oro para que todo buen católico se pueda arrodillar frente al becerro de oro. Por cierto como su propio nombre indica las custodias católicas sirven guardar las hostias consagradas, es decir si son creyentes, sirven para alojar el cuerpo de Jesús de Nazaret. Aquel que según sus seguidores predicaba la pobreza y huía de la ostentación. Si el pobre judío levantara la cabeza...

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