Nuevamente la caverna ultracatólica intentando imponer su reduccionista visión de la vida. Hasta su aprobación han intentado por todos los medios presionar a los senadores argentinos para que no aprobaran la Ley del Matrimonio Homosexual. Su principal argumento allí fue el supuesto derecho no escrito en ningún código civil de que un menor adoptado debe tener siempre un padre y una madre. Si tal sofisma fuera de verdad necesario para el desarrollo integral del niño sería contraproducente y discriminatorio que únicamente se aplicara a los niños adoptados. Por tanto todos aquellos niños en los que falta una de las figuras paternas clásicas: huérfanos, hijos de madre solteras, hijos en los que uno de los progenitores se desentiende de la educación del niño, etc. deberían ser apartados del único progenitor que les queda, les quiere y les cuida para dárselos en adopción a un matrimonio clásico (a ser posible católico romano que por supuesto serían los mejores padres) y así permitirles tener una vida completa y feliz.
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