1 de junio de 2020

En tiempos de la COVID-19 chupar de la misma cuchara solo está permitido si eres un adocenado cristiano, ortodoxo griego por supuesto


En un momento en donde se extreman las medidas higiénicas y el contacto entre personas se reduce al mínimo, sin embargo hay millones de ignorantes supersticiosos que se atreven a chupar todos de la misma cuchara mágica.

Los ortodoxos griegos llevan siglos con la más que antihigiénica costumbre de tomar con una cuchara compartida esa pequeña oblea de pan que supuestamente es el cuerpo de su nazareno milagrero ¡qué asco de canibalismo y de compartir babas ya puestos!


E incluso en estos momentos de pandemia mundial un alto teólogo griego se atreve en su infinita ignorancia a asegurar que
"En el cáliz sagrado, no hay pan ni vino. Es el cuerpo y la sangre de Cristo”,
por lo que
 "No hay una pizca de sospecha de transmitir este virus, esta enfermedad, ya que en el santo cáliz está el Hijo y la Palabra de Dios."
¡Y a tomar vientos la Teoría Microbiana de la Enfermedad!. Por ello cada vez estoy más convencido de que existen pruebas abrumadoras de que los verdaderos creyentes son semideficientes mentales, necesitados de una estricta tutela judicial por parte de los servicios sociales para que no se autoinfrinjan daño (y tampoco pongan en peligro al resto de los ciudadanos) con sus delirantes y claramente peligrosos comportamientos.

Pero es más, es que encima cuando los científicos les informan de los peligros de esa más que asquerosa costumbre, lejos de seguir las recomendaciones, como buenos indigentes mentales que son se atreven a ofenderse porque El Santo Sínodo, el órgano rector de la iglesia ortodoxa griega, dejo muy claro que cualquier sugerencia de que chupar la misma cuchara de madera pueda transmitir enfermedades o dolencias es una blasfemia puesto que
"la Sagrada Comunión es la medicina de la inmortalidad, antídoto a no morir, sino a vivir de acuerdo con las enseñanzas de Jesucristo para siempre."
¡Vivir para siempre! eso sí, en el tranquilo reposo de los cementerios reciclando el cuerpo humano como comida para los gusanos. 

Pero, que quede bien claro que debemos respetar (con humildad a ser posible) las mayores majadería de estos ignorantes, porque parece ser que lo que aparece en un mohoso libro escrito por analfabetos científicos de hace varios milenios está por encima de cualquier otra consideración.


2 comentarios:

  1. "Por ello cada vez estoy más convencido de que existen pruebas abrumadoras de que los verdaderos creyentes son semideficientes mentales".

    Creo que deberías quitar lo de "semi".

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  2. No podría estar más de acuerdo con usted.

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