12 de diciembre de 2019

Solo la religión puede convertir a unos devotos padres en asesinos de sus propios hijos


Como dijo en su momento el físico, premio Nobel y reconocido ateo Steven Weinberg


"Con o sin religión siempre habrá buena gente haciendo cosas buenas y mala gente haciendo cosas malas. Pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta la religión."

Y el ejemplo más paradigmático de esa infecciosa maldad de la religión son esos estúpidos, ignorantes y más que criminales padres devotos, capaces de asesinar a sus propios vástagos por la siempre delirante "sanación por la fe".


2 comentarios:

  1. Anónimo6:02 p. m.

    urge una vacuna contra la estupidez

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    1. Ya exist, se llama racionalismo y pensamiento crítico. Desgraciadamente se hace todo lo posible para perseguirlos.

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