10 de noviembre de 2015

Para este viaje no necesitábamos estas alforjas



La llegada de Manuela Carmena a la alcaldía de Madrid parecía haber roto con los viejos usos de la política española, totalmente sumisa ante la corrupta, antidemocrática y medieval iglesia católica española. Pero desgraciadamente parece que  todo era una ilusión y seguimos viviendo en el casposo nazinalcatolicismo de siempre.


Porque que la reciente alcaldesa, persona de sensibilidad de izquierdas, acuda como cualquier otro antiguo alcalde meapilas a rendir ignorante y sumisa reverencia a una imagen de escayola que representa siglos de ignorancia, podredumbre moral e intelectual, sumisión, discriminación e intolerancia fanática y a sus criminales representantes en la Tierra es signo de que en esta atrasada España nada cambia y los descerebrados de siempre continúan ejerciendo todo el poder. ¡Triste día para la "democracia" en España!


Estimada alcaldesa ¿cómo se puede defender un Madrid "integrador y positivo en el que se respetan y promueven los derechos humanos" rindiendo pleitesía ante una secta de depravados pederastas, antidemocráticos discriminadores de mujeres como tú, de lesbianas, de homosexuales, de ateos, de racionalistas, en fin, de todos y cada una de las personas que no nos humillamos ante lo que quizás sea una de las más criminales asociaciones mafiosas de todos los tiempos?


2 comentarios:

  1. La actitud de esta alcaldesa representa el drama de la izquierda actual: su vaciamiento ideológico. De la antigua izquierda racionalista, atea y cientificista (sic) nada queda. Dan ganas de llorar.

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  2. Pues sí, una desgracia vista la situación y la esperanza de algunos en la "nueva izquierda". Y no te digo en Cataluña, con la CUP apoyando al partido más corrupto del estado (o al menos tan corrupto como el PP). Creo que me voy de eremita, como Simón del Desierto, encima de alguna columna

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