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No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

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1 de junio de 2017

¿Porqué un científico pierde el tiempo en analizar la religión?



Desde que empecé a escribir en este blog, numerosos creyentes duros y religiosos liberales, y hasta agnósticos o incluso ateos han mostrado su sorpresa, cuando no su indignación por la cantidad de tiempo que dedico a reflexionar y presentar argumentos sobre el siempre tan particular mundo de las creencias. ¿No sería mejor dejar de perder el tiempo en intentar diseccionar la religión?

Aunque muchos grandes pensadores, e incluso algunos grandes científicos como Ayala o Gould, han opinado que la religión y la ciencia son dos "magisterios" tan distintos que pueden coexistir sin problemas en sus respectivas esferas disjuntas, que supuestamente nunca se relacionan ni se interfieren, la cruda realidad es que la ciencia al intentan explicar la realidad a través de la experimentación y el racionalismo no puede dejar de lado una de las facetas más omnipresentes de esta siempre tan particular especie de monos cabezones y con poco pelo.

Porque desde esos cientos de miles de adocenados católicos que se reúnen estoicamente domingo sí y domingo también en la plaza del Vaticano para recibir los vacuos mensajes de un anciano senil y supuestamente virgen, cuya única cualidad intelectual consiste en parlamentar con una paloma sideral más que aficionada a los devaneos sexuales interespecies, 


esas multitudes enfervorecidas que cada año en fechas como las actuales viajan al más crudo desierto para dar vueltas y vueltas alrededor de un trozo de piedra proveniente de los espacios siderales 


y apedrear estúpidamente a un monolito de piedra que representa el mal que en realidad llevan dentro,


hasta esos aborígenes de tierras remotas o islas perdidas que danzan como posesos para obtener la gracia en forma de lluvia


 o de una buena cosecha o abundante caza


todas las culturas humanas han mostrado su inexplicable esperanza en que unas más que inexistentes fuerzas del más o menos cercano o remoto más allá les concedan una vida mejor a cambio de una más que patética sumisión.

Es por ello que sería tan absurdo que la ciencia en general y los racionalistas en particular dejáramos al margen este comportamiento casi universal, en una inexplicable dejación intelectual similar a si los médicos no estudiaran las enfermedades, porque supuestamente son ajenas a nuestro cuerpo.

Ya que sin pensar y reflexionar (de forma científica y racionalista por supuesto) sobre la religión no se puede comprender cómo hemos llegado hasta donde hemos llegado como especie. 

Y además, el hecho de que la religión sea tan universal, no le da patente de corso como si de algo inevitable o imposible de cambiar se tratara, porque otros comportamientos nada ejemplarizantes (también impresos en lo más profundo de nuestro comportamiento y hasta de nuestro ADN) como son por ejemplo el sexismo, 


el patriarcado 


o la perenne necesidad de procrear sin control 


han sido, al menos en la sociedades occidentales avanzadas, controlados y van camino de ser erradicados gracias al conocimiento científico, la reflexión y la educación de los ciudadanos.

10 comentarios:

  1. Como ateo me parece perfecto que sigas dando caña a esos seguidores de amigos imaginarios. Sobre todo porque ellos no paran de meterse en nuestras vidas aunque no lo queramos.
    Si todos los que anteceden la razón a la superchería callasen, a saber hasta dónde habrían llegado. Bueno, es fácil saberlo, basta mirar esa regiones del globo (¿o era un disco?) donde las religiones tienen un peso muy superior en la sociedad, desde el cinturón bíblico de Usamérica hasta Afganistán, donde tu vida no vale nada si eres acusado de ateo o bruja.

    Eso sí, como ya te pedí una vez, cambia un poco el repertorio de frases, por favor. Lo de "pastores ignorantes de la edad de bronce" y similares lo pones tanto que ya se hace un pelín cansino...

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  2. Hola:

    Tu fondo es excelente, pero tu forma no me parece al mismo nivel.

    Me explico: en uno de tantos comentarios, te dijeron que no puede haber una obra de arte sin artista y siendo el universo mucho más complejo debía haber un creador. Esa persona te dijo que creía en el Dios de la Biblia. Te pidió que probaras que Dios no existe.

    Tu contestaste haciéndole saber que es un tonto por apegarse a ello, entre otras cosas. Yo le habría dicho, por ejemplo, que la complejidad no basta, tiene que ser irreductible. Eso es en principio prueba del diseño y que no se observa en la naturaleza.

    Yo no me considero más inteligente por no creer, simplemente soy racional con respecto al tema.

    Pienso que si fueras algo más moderado habrían más creyentes en Dios dispuestos a reflexionar tus palabras. A lo mejor más de alguno cambia.

    Saludos.

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    1. Kamu

      Aunque lo he explicado mil veces voy a expresarlo una vez más. Cuando uno se hace adulto, de todo lo que piensa y cree aprende a diferenciar entre lo que puede defender en público y lo que, por el motivo que sea, cree pero sabe que no tiene sustento lógico. Si una persona de 30 o ya puestos de 60 años no ha sido capaz de entender esta diferencia básica de la vida entonces tiene que entender que otros puedan hacer escarnio de sus limitaciones.

      Yo respeto profundamente a los creen en la astrología, las hadas, el beduino pederasta o la adúltera judía siempre y cuando mantengan sus disparatadas creencias en el ámbito de lo privado. Pero si son tan irresponsablemente estúpidos para, no sólo difundir a los cuatro vientos sus absurdas creencias, sino que además exigen mi respeto y mi dinero para propagar sus más que deficientes argumentos entonces me siento totalmente justificado para exponer sus vergüenzas con toda crudeza, porque muy desgraciadamente pienso que si en este hiperavanzado mundo del siglo XXI (en donde todo el conocimiento está a un par de clics de la Wikipedia) un adulto sigue aferrado a sus creencias en supercherías de tiempos remotos nada, ni la más lógica, pausada o modesta reflexión les va a llevar a abandonar sus supersticiones.

      En resumen, yo a estas alturas únicamente aspiro a que por lo menos los creyentes vivan sin imponer sus más que delirantes estupideces.

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    2. Entonces, ¿qué hay de la gente entre 20 y 30?. ¿Acaso no podrían cambiar?. Ellos tambien pueden hacerte comentarios. Debajo del rango inclusive.

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  3. Si un adulto de la edad que sea, que recibe casi instantáneamente todo tipo de información en tiempo real sigue siendo un fervoroso creyente poco o nada va a cambiar independientemente de las razones que se le expresen. Hay una frase lapidaria del famoso personaje del Dr. House que dice "si pudieras razonar con la gente religiosa, no habría gente religiosa". Y en este mundo interconectado es más cierta todavía, ya que los argumentos a favor o en contra de la religión son los mismos que hace varios miles de años, cuando algunos filósofos griegos desmontaron la falacia de las creencias y están accesibles con sólo un par de clics del ratón. Y la prueba es que por mi experiencia los creyentes comprenden estos argumentos siempre que sean presentados en el contexto de otra religión, así los cristianos entienden perfectamente la absurdez del Islam o del Hinduismo y viceversa. Es más, los protestantes se ríen de la tontería de que el papa católico pontifique bajo la gracia de la paloma fornicadora, pero luego ellos mismos utilizan ese mismo argumento para justificar que su dios les habla directamente. Pero como dice Dawkins, aunque la diferencia entre no creer en 2.700 dioses como los ateos y la de no creer en 2.699 como hacen por ejemplo los cristianos es despreciable, y así los seguidores del dios judeocristiano o de Alá no pueden dar ese minúsculo paso les digas lo que les digas y les trates como les trates.

    Y finalmente los comentarios de los creyentes no me interesan en absoluto porque siempre son variaciones del mismo, ese de "créeme porque se (aunque no lo puedo demostrar) que mi dios (y solo mi dios) existe".

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  4. Tienes razón, la necesidad emocional de los religiosos es demasiado grande como para abandonar sus creencias, es altamente improbable por decir lo menos.

    Hace algún tiempo intercambié comentarios con El Biblioguero y yo le pregunté si acaso podía probar la existencia de Dios.

    El me dijo que su existencia se podía fundamentar en las leyes de la lógica, en el diseño y orden de la naturaleza y como justificación de las leyes morales.

    Pero me dijo que lo principal es la fe.

    Yo le fui contestando a cada una de ellas y por lo menos reconoció que ni la teología, la lógica, la matemática o la filosofía han aportado solidez a su existencia.

    No refutó a lo que respondí.

    Me dijo que si mi intención era buscar una prueba en términos de los ateos, algo físico, nunca lo iba a encontrar.

    Dijo que por supuesto el ha comprobado que Dios existe, pero que esto es imposible para mi sin fe.

    Me dió 3 pasos:

    1) Tengo que aceptar la existencia de Dios.

    2) Una vez que crea en él, buscarlo, averiguar quien es el creador.

    3) Si busco con sinceridad, Dios me encontrará. Es decir, no sólo creer, además creerle, sus enseñanzas.

    Sólo que me dejó pensando...

    ¿Qué pasa si lo que encuentro no sea más que el producto de la sugestión de mi cerebro?

    ¿Cómo sé que Dios se me reveló y no Loki?, ya se sabe que a ese tipo le encanta engañar a la gente.

    Yo hable con el Biblioguero sólo como un intento de entenderlo.

    Me pregunto que ocurre con estas personas, ¿un ambiente desfavorable en el que crecieron?, ¿nacimos con patrones cerebrales diferentes?.

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    1. Kamu Syldeck, en mi opinión, el mecanismo por el que una persona se convierte en creyente, salvo enfermedades mentales o inteligencia seriamente limitada, tiene que ver con el lavado de cerebro que sufre en su infancia por parte de su familia y de su entorno. Igual que un crío se cree que un ratón va por todo el mundo recogiendo los dientes que se le caen a los niños y dejándoles un regalo, solo con decírselo una vez, imagina el efecto que tiene en su maleable cerebro el hecho de rezar a diario, de que le digan que sus actos están siempre vigilados por un ente superior que le castigará si "peca", tanto de palabra como de obra e incluso de omisión... Somos pocos los que, después de una coacción tan intensa y duradera, somos capaces de racionalizar que nuestros familiares estaban absolutamente equivocados y que todo lo que nos dijeron es falso... Fíjate que, en casos extremos, se puede llegar a convencer a un joven que tiene toda la vida por delante, de que lo mejor que puede hacer es inmolarse para satisfacer a su dios, ¡alucinante!
      Sería interesante que los psiquiatras y los neurólogos investigaran el efecto físico que semejante manipulación tiene en los cerebros de los niños, pues siempre he pensado que la mayoría los creyentes son personas con un transtorno de la personalidad inducido, que les permite mantener una parte de su cerebro, la que corresponde a la fé, aislada del resto, ya que conozco a muchas personas realmente inteligentes, que son incapaces de razonar ni siquiera mínimamente cuando se trata de sus creencias...

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    2. En mi caso, toda la enseñanza formal antes de la educación superior pasó por colegios católicos. De hecho, en filosofía estudiamos bastante a Tomás de Aquino, por ejemplo.

      Mis padres nunca fueron fundamentalistas religiosos, nunca me estimularon a leer la Biblia. Pero si me enseñaron a creer en Dios y a rezar, para pedir por otros, para agradecer y asi.

      A finales del siglo pasado, siendo adolescente, alguien me planteó la paradoja de Russell aplicada a Dios y eso me llevó a elegir una universidad secular.

      Pienso que si mis padres hubieran participado activamente en la iglesia yo actualmente estaría frecuentando sitios como los de Logos77 o El Biblioguero.

      Pero imagino que más de alguien que se crió en un ambiente profundamente religioso igual siendo adulto resulta ateo, escéptico o incrédulo. Ahí me parece que debe tener naturalmente un cerebro que enfatiza mucho más en el pensamiento racional que en el intuitivo.

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  5. Yo considero correcto que sigas exponiendo al dios Dios como el creado por "pastores ignorantes de la edad del bronce" porque es correcto y muy ilustrativo. Debe abrir más de un ojo y siempre habrá lectores nuevos.
    No lo oímos de otras partes porque todavía estamos influidos por la imposición religiosa de no "hablar feo" del dios ese.

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  6. En este momento, cuando casi todos los medios de comunicación, cada vez más poderosos, están en manos de gansters que usan la religión para idiotizar a su fuente de riqueza, para robarles con impunidad, me parece imprescindible que los ateos publiquemos la falsedad de la religión y hacerla evidente con razonamientos como los de este blog.

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