Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.

No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

Red Atea

Red de blogs AteosMagufos, Blogs de escepticismo y ciencia

Buscar este blog

Se ha producido un error en este gadget.

2 de abril de 2017

Enfermera cristiana despedida por asegurar a sus pacientes que mejorarían sus posibilidades de supervivencia si rezaban antes de la cirugía



Una de las más grandes contradicciones de las personas religiosas es que, aunque teóricamente ponen sus vidas en manos de su todopoderoso salvador, luego corren raudos a la medicina científica cuando tienen verdaderos problemas médicos.

Por eso, el que una enfermera cristiana asegurara a sus pacientes que si rezaban antes de entrar en quirófano tendrían más posibilidades de supervivencia no es más que la muestra del más puro dislate porque, si tu dios te bendice con su todopoderoso poder médico ¿qué necesidad tienes de que te opere el cáncer un médico, que lo mismo es ateo y acaba enfadando a las siempre irascibles divinidades?




Y visto desde un punto de vista racionalista, es además ofensivo para esos esforzados profesionales de la medicina, que se han dejado media vida entre libros y experimentos, el pensar que la sumisión a las alucinaciones de unos pobres pastores de cabras de la Edad del Bronce van a marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso médico.



No hay comentarios:

Publicar un comentario