Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.

No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

Red Atea

Red de blogs AteosMagufos, Blogs de escepticismo y ciencia

Buscar este blog

Se ha producido un error en este gadget.

7 de junio de 2016

No hay nada más criminal que un par de padres verdaderamente cristianos



Es bien sabido que en nombre de la religión se cometen las mayores locuras, pero algo debe funcionar terriblemente mal cuando unos descerebrados padres cristianos torturan durante años a su hijo y al final acaban asesinándolo en el altar del más puro fanatismo religioso.

Un niño de tres años es diagnosticado como diabético, una enfermedad controlable y en principio nada grave, pero tiene la terrible mala suerte de ser el hijo de un par de dementes miembros de una variante del Pentecostalismo. Así los progenitores no aceptan el diagnóstico y durante años se niegan reiteradamente a tratar a su hijo con la impía medicina científica puesto que sólo su terrible dios puede curar, y por la curación del chaval los dementes padres rezaban y rezaban junto con los demás imbéciles miembros de su iglesia. De tal manera que van pasando los años entre ingresos hospitalarios y denuncias judiciales, sin que por desgracia ninguna autoridad retire la custodia a los dementes padres. Por ello el fatal desenlace final estaba más que cantado, el pobre crío murió a los 15 años tras lo que únicamente puede considerarse una constante tortura paterna ya que en el momento de su muerte pesaba tan sólo 17 kilos. La autopsia certificó que los padres tardaron casi dos días en llamar a emergencias después del deceso y que la muerte se produjo por una criminal mezcla de abandono e inanición, en lo que sólo puede asemejarse a las condiciones de los campos de exterminio nazis.

Ahora durante el juicio los padres han declarado que su hijo murió y resucitó antes de que los servicios médicos de emergencia llegaran a su casa. Ante ello sólo falta que encierren a este par de dementes en el más apartado psiquiátrico canadiense para el resto de sus patéticas vidas y tiren las llaves al mar. Aunque bien pensado deberían compartir celda de aislamiento con el resto de papanatas pentescostales que les apoyaron durante años en su criminal defensa de la curación por la fe. 


1 comentario:

  1. Terrible. Está claro que existe el delito,pero ya se sabe,con la iglesia hemos topado...

    ResponderEliminar